Comentario al Evangelio del Domingo 30 de julio

Que alegría cuando me dijeron… vamos a nuestro encuentro semanal alrededor del Altar, para el Espíritu no hay distancias, Dios nos une en su AMOR y desde su Corazón nos amamos más…crecemos en Caridad y humildad, por y para el hermano…

Debemos aprender de los felices caminantes de Emaús.
Una de las dificultades de la oración ante el Sagrario, es no acabar de darnos cuenta de que Jesús está allí, vivo y personalmente. ¡Se repite tanto en el sagrario la escena de Emaús, de estar con Jesús sin darnos cuenta de que Él está con nosotros! ¡Cuánto debemos aprender de los felices caminantes de Emaús, para llegar a sentir arder el corazón oyéndolo y reconocer a nuestro huésped Jesús al partir el pan!

San Manuel González
Qué hace y qué dice el Corazón de Jesús en el sagrario

Oh buen Jesús, dame la sensibilidad de los discípulos de Emaús para sentirte, para arder, para aprender de ti, para sentirme plenamente realizado y sea capaz de levantarme y ponerme en marcha. Gracias, Jesús, gracias eternamente. CUANTO ME AMAS, NOS AMAS

Evangelio:

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: «El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo. El reino de los cielos se parece también a un comerciante en perlas finas que, al encontrar una de gran valor, se va a vender todo lo que tiene y la compra. El reino de los cielos se parece también a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces: cuando está llena, la arrastran a la orilla, se sientan, y reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran. Lo mismo sucederá al final del tiempo: saldrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los echarán al horno encendido. Allí será el llanto y el rechinar de dientes. ¿Entendéis bien todo esto?» 
Ellos le contestaron: «Sí.» 
Él les dijo: «Ya veis, un escriba que entiende del reino de los cielos es como un padre de familia que va sacando del arca lo nuevo y lo antiguo.»

Señor mío y Dios mío, concédeme la gracia de encontrar el tesoro de tu Palabra para hacer crecer tu Reino en mi corazón. Vengo ante ti para mostrarte mi pobreza y para pedirte que concedas lo que más necesito para serte fiel, para amarte más y para llevarte a los demás. Concédeme una fe inquebrantable y una confianza que me haga esperarlo todo de ti, mi único Bien.
Jesus manso y humilde de Corazón, haz mi corazón semejante al tuyo.

Deseamos llevarnos lo único que podemos tener después de la muerte: nuestras buenas obras y el amor con que hemos vivido y que hemos transmitido a los demás.

Al final del día haz un breve balance para ver en qué cosas ha buscado a Dios y en cuáles te has buscado a mí mismo.

Puedes rezar hoy con esta oración:
“Oh sacratísimo Corazón de Jesús que estás inflamado de amor por mí, concédeme abrirte mi corazón para que lo enciendas de amor por ti. Ayúdame, Señor, a valorar mi vida de cara a la eternidad, para que así no pueda menos que trabajar por tu gloria y buscar las cosas del cielo, donde me tienes un lugar que me has ganado por tu pasión, muerte y resurrección. Quiero encontrarte, Señor, sé Tú mi tesoro por el cual venda todo mi pecado a cambio de tu gracia. Quiero poseerte, se Tú mi piedra preciosa, mi pesca milagrosa y el puerto seguro al que me lleve tu mano amorosa para gozar de ti por toda la eternidad.” Amen

Reflexión al Evangelio del Domingo

Que alegría cuando me dijeron vamos a nuestra cita semanal alrededor del Altar.. estamos cansados, tenemos calor, bendito seas Señor¡ como decía mi madre: a partir de una edad como no te duela algo, ya no estás en este mundo …. cada uno te decimos:
Mi Jesús amado presente en la Eucaristía, me conmueve profundamente Tu humildad, vengo a Adorarte con toda la fuerza y el Amor de mi pobre corazón quiero estar muy unido a Ti en este instante tan importante de la Sta. Misa. Deja que te acompañe
en este momento y por toda mi existencia, quiero descansar en Ti, en tu misericordia en Tú Amor. Eres
mi fuerza, mi paz y mi todo. Que mi mirada sea como la tuya, llena de ternura, de amor, comprensión y misericordia para que siempre lleve Tu paz, Tu amor, Tu serenidad y Tu alegría a todos amen.
Con nuestra Madre, S. José y nuestro Ángel Custodio. Gracias y perdón.

Concha Puig

Evangelio según San Mateo 11, 25-30
En aquel tiempo, exclamó Jesús: «Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.»
GLORIA A TI SEÑOR

Evangelio de hoy: Jesús nos enseña a confiar

Evangelio según San Mateo 8, 23-27
En aquel tiempo, subió Jesús a la barca, y sus discípulos lo siguieron. De pronto, se levantó un temporal tan fuerte que la barca desaparecía entre las olas; él dormía. 
Se acercaron los discípulos y lo despertaron, gritándole: «¡Señor, sálvanos, que nos hundimos!» 
Él les dijo: ¡Cobardes! ¡Qué poca fe!

Se puso en pie, increpó a los vientos y al lago, y vino una gran calma. 
Ellos se preguntaban admirados: «¿Quién es éste? ¡Hasta el viento y el agua le obedecen!»
 Gloria a Ti Señor 🙏🏻

  1. La situación que se da sobre el barco es el miedo. Cuando hay una gran agitación en el mar, el barco se cubría por las olas. “¡Sálvanos, Señor, que estamos perdidos!” (Mt 8, 25), dicen. ¡El miedo! Incluso aquella es una tentación del diablo: tener miedo de avanzar en el camino del Señor.
    Hay una tentación que dice que es mejor quedarse aquí, donde estoy seguro. Pero esto es el Egipto de la esclavitud. Tengo miedo de seguir adelante, tengo miedo de ir hacia donde me llevará el Señor. El temor, sin embargo, no es un buen consejero. Jesús muchas veces, ha dicho: ¡No tengáis miedo! El miedo no nos ayuda.
    Como decía San Josemaria traduciendo una frase de San Juan: «quid autem timet, non est perfectus in Caritate»: Quien tiene miedo, no sabe amar. (Cfr. Forja 260).
    Cristo nos acompaña y su sola presencia y nuestra oración nos darán la fuerza para llegar a ser felices.

Jesús, desde hoy quiero vivir viendo más allá de lo que veo. Sé qué dificultades siempre he de tener y que me enfrentaré con tormentas y con baches en el camino. Pero Tú vas a mi lado.
 

2. En el episodio de la tempestad calmada (Cf., Mt 8, 23-27), ante el peligro inminente de un naufragio, los discípulos desesperados despertaron a Jesús que dormía en la barca y le dijeron: “¡Señor, sálvanos, que perecemos!” (Mt 8, 25); Jesús les dice: “¿Por qué tenéis miedo, hombres de poca fe? Entonces se levantó, increpó a los vientos y al mar, y sobrevino una gran calma” (Mt 8, 26). En el Sermón de la Montaña, Jesús nos invita a confiar en la providencia divina, nos exhorta a no andar preocupados o angustiados, pues si Dios viste a los lirios del campo y alimenta a las aves del cielo, con mayor razón proveerá lo necesario para nosotros (Cf., Mt 6, 25-34): “si la hierba del campo, que hoy es y mañana se echa al horno, Dios así la viste, ¿no lo hará mucho más con vosotros, hombres de poca fe” (Mt 6, 30). Jesús nos dice que “Todo es posible para el que cree” (Jn 9, 23).
Para el Evangelio de Juan lo que decide el destino final del hombre (salvación o condenación) es la fe o la incredulidad. El que no cree se auto juzga y auto condena. El pecado de los hombres es la incredulidad y el desamor, lo primero conlleva a lo segundo. El evangelista Juan destaca que “Dios no ha enviado a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por Él. El que cree en Él, no será juzgado; pero el que no cree, ya está juzgado, porque no ha creído en el Nombre del Hijo único de Dios” (Jn 3, 17-18).
Nuestra confianza debe estar siempre puesta en el Señor, Él es nuestro verdadero refugio y fortaleza, con Él todo lo podemos, como bien dice el apóstol Pablo: “Todo lo puedo en Aquél que me conforta” (Flp 4, 13). De ahí que, cuando sintamos que nuestra fe tambalea, como los discípulos dirijamos nuestra súplica diciéndole: “Señor, auméntanos la fe” (Lc 17, 5).
 
Dame, Señor,  la fe necesaria y la voluntad para resistir en el barco aunque éste se tambalee de aquí a allá.

Padre Javier Miras

Tú eres mi causa

Señor mío y Dios mío… Te presento todo mi ser…Todo eso que bulle en mí por Tú causa… porque Tú causa es la única causa de mi movimiento interior, ya solo me muevo a impulsos de acercarme a Ti… Todo lo que no seas Tú solo tiene valor en relación contigo… Señor mío y Dios mío, creo en Ti y te amo… Señor mío y Dios mío, todo lo tuyo me lleva a Ti… Señor mío y Dios mío, mete mi mano en la realidad concreta que Tú me concedes para encontrarte…. Haz que te vea y te ame en esta realidad concreta que Tú me concedes para encontrarte, en la Tú quieres que esté yo presente. Hazme amar esa Cruz de amar cada día aquello que yo no amo y que Tú quieres que amé como se ama Tú Voluntad. Envía sobre mí Tú Espíritu y hazme morir a aquello que te impide habitar en mi y manifestar que estás vivo… Concédeme amar Tú Voluntad, estar ante Ti, callar y esperar, postrarme ante Ti y que todo mi ser esté presente en Amor y Adoración plena…!!!!
Rosario Aguilar

Te invitamos el Jueves al acto de Reparación

Este próximo jueves día 6 de Julio
Allí si DQ estaremos los que podamos. Tu Amor jamás descansa
Vamos a llevar una hojita con unas palabras de agradecimiento a Dios por su AMOR que cada uno le diga lo que le salga de su Corazón y lo pondremos al pie del Altar.

☀️- Dia: Jueves 6 de Julio
⛪ -Lugar: Cripta de la Almudena.
🕠 -Hora : 17,30h :
🌹Exposición del Santísimo,
🌹Rezo Sto. Rosario,
🌹Consagración al Sdo Corazón de Jesús, y
🌹Peticiones de REPARACIÓN.
⛪ -18,30: Santa Misa
⚡ Celebran Padre José Antonio Iniesta

Invita a familiares y amigos

¡Te esperamos!

Reflexión al Evangelio domingo 2 de julio

Que alegría cuando me dijeron…vamos a la casa del Señor!! nuestro encuentro semanal alrededor del Altar nuestros pobres corazones unidos y Tú Jesús amado abrazándonos a todos, pidiendo los unos por los otros y de una manera especial por los niños y los enfermos de cuerpo y alma y por esos hermanos nuestros que en silencio quizás están pasando por momentos de dolor…. Tu Señor lo sabes todo.

«La finalidad de esta comunión que vamos a recibir, de este comer, es la asimilación de mi vida a la suya, mi transformación y configuración con Aquel que es Amor vivo».

Benedicto XVI
(Homilía, 26 de mayo).

Oh buen Jesús, sí, Dios mío, quiero, deseo con toda mi alma configurarme, transformarme en ti gracias a la Eucaristía. Gracias, Jesús, gracias eternamente.
Con nuestra Madre, S. José y nuestro Angel Custodio. Gracias y perdón

Concha Puig

Evangelio según San Mateo 10, 37-42
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: El que quiere a su padre o a su madre más que a mí no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí no es digno de mí; y el que no coge su cruz y me sigue no es digno de mí. El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí la encontrará. El que os recibe a vosotros me recibe a mí, y el que me recibe, recibe al que me ha enviado; el que recibe a un profeta porque es profeta tendrá paga de profeta; y el que recibe a un justo porque es justo tendrá paga de justo. El que dé a beber, aunque no sea más que un vaso de agua fresca, a uno de estos pobrecillos, sólo porque es mi discípulo, no perderá su paga, os lo aseguro.
Gloria a Ti Señor.