Un muro de amor

 

Veo que todos en este mundo, íbamos patinando cuesta abajo, ¡hasta que de pronto se levantó un MURO ante nosotros que nos obligó a frenar en seco! Ese MURO, es el AMOR de Dios, que nos habla, nos abraza para que entremos de lleno sin medias tintas en su Corazón en su AMOR. Venid a Mí todos los agobiados, tristes, desesperados, enfermos, despistados, abandonados, pecadores, ¡¡TODOS!! ¿No veis cuánto os AMO? ¿No me oís cómo os hablo desde la Cruz con locura de Amor? A todos mis amigos en Cristo con María, y os llevo hacia un Nuevo Amanecer. Pido que el mundo entero mire a mi Corazón y al de mi Madre.

No desviemos nuestra mirada, mis amigos en Cristo, de Él, no nos miremos entre nosotros, dejemos el “yo sé más, yo puedo más, lo mío es mejor”. Yo, yo, yo…

Que el Espíritu Santo nos abrace a TODOS y si alguno se escapa, no te quiere Dios mío, nosotros te amaremos con el latir de todos los corazones que no te aman y REPARAREMOS por los que no Reparan. Dios es el Camino, la Verdad y la Vida, ahí está la LIBERTAD DEL HOMBRE 🔥

Reflexión de nuestro Consiliario P. José Antonio Iniesta

Buenos días:

Sí, buenos días. Precisamente, en estos momentos, quisiera que esta salutación, del todo habitual entre nosotros, cotidiana en nuestros usos comunes, hoy resonase con especial intensidad. Buenos sean los días que el Buen Dios, en su infinita e inescrutable Bondad y Providencia, nos quiera deparar como fruto de una fidelidad derramada a sus pies, regada tantas veces con las lágrimas de la más sincera compunción o por la crueldad de la incertidumbre y el dolor, y que, sembradas en su Corazón, prometen amaneceres eternos de Luz sin ocaso y Vida sin sombra de muerte.

Llegamos a este primer jueves de mes, en los umbrales de la Semana Santa. Oscuras circunstancias nos separan físicamente a los unos de los otros, quizá para hacernos más vitalmente conscientes de esa otra, real, porque quizá sea la más genuina cercanía que el creyente pueda experimentar; aquella de la que se goza al calor del Corazón del Redentor, empapadas nuestras almas en sus mismos sentimientos y refugiadas nuestras débiles esperanzas en el hogar de su pecho.

He querido compartir con vosotros la instantánea de esa blanca luz que envuelve y señala la presencia del Buen Jesús en el Tabernáculo de nuestra querida Cripta. Verdadera Casa del Pan, hogar de los hijos y fuente inagotable de Piedad y Misericordia, el Sagrario es, por ventura y bendición de Dios, por Bienaventuranza, feliz puerto de llegada y remanso de Paz al que yo hoy os quiero traer.

“Quédate en casa”, es la común invitación a la que responsable y esforzadamente respondemos en estos días de prueba, dolor y aflicción para nuestro Pueblo. Como en un antiguo y entrañable relato de niñez, caminamos en la noche del tiempo, temeroso nuestro corazón y arropados por oscuros aullidos de desventura y lobunos augurios nuestros sueños; y es entonces cuando a los lejos se adivina la luz de un hogar, la cierta esperanza del refugio, el calor y el consuelo. Los cuentos, cuando son escritos por la mano de Dios, se convierten en Historia de Salvación, y las casualidades, en Providencia; y es así, que aquí tenemos esa Casa bendita, que despide olor a Pan, que embriaga de consuelo nuestro interior y que nos abre, en la angostura de unas Llagas, las puertas del Cielo. Pasemos a casa y pidamos hospedaje a los brazos del Amor.

En estos días vamos a recordar, haciéndolos presentes entre nosotros, los misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección del Hijo de Dios. De manera del todo singular, este año se nos va hacer más patente el abrazo de Dios con los débiles miembros de una Humanidad sufriente. Miraremos su Cruz y sentiremos la redentora dicha de compartir sus mismos clavos, y aquellas espinas volverán a escribir, en su mente y memoria, nuestros nombres.

“Tú que callas, ¡oh Cristo! para oírnos, oye de nuestros pechos los sollozos; acoge nuestras quejas, los gemidos de este valle de lágrimas” (Miguel de Unamuno).

Él se queda en casa, permanece silente en nuestros pechos; ahora quizá tan necesario y, a un tiempo, más solo que nunca, en nuestros sagrarios. Fiel y compasivo, acude a su cita con el drama de nuestra existencia. Revestido de pobreza y anónimo tras el rostro del sufriente, velado en nuestras lágrimas y ardiente en la Esperanza que nos sostiene, vuelve a hacer de nuestro humilde suelo, antesala del Cielo; de nuestros costosos y empinados repechos, laderas de su Calvario, y al fin, de nuestras ilusiones, regadas con el llanto y sostenidas por la súplica, amanecer de su Pascua Eterna.

Sabeos, de mi gratitud, recuerdo y oración, a los pies del Señor presente en la Santísima Eucaristía. Patente el sufrimiento de nuestros semejantes, el destino feliz de los difuntos, el consuelo en la Esperanza de los abatidos, y también el piadoso deseo de consolar el Corazón de Aquel que se quiso quedar en la humilde casa del tiempo, aun siendo Señor de la Eternidad, como siervo y médico de los cuerpos y las almas.

¡Sea por siempre bendito y alabado!

Recibid mi afecto y bendición.

 P. José Antonio Iniesta

Sana este mundo enfermo

Haz, Jesús mío, barro con nuestros pecados ya REPARADOS… así como diste vista al ciego, ¡¡¡SANA este mundo enfermo por este virus que nos envuelve!!!

Todos estamos encerrados en nuestras casas y, ¡quizás muchos dentro de nuestra conciencia! ¡Ahora mi Dios y Señor estás en el centro del mundo! Con cuánto AMOR Y MISERICORDIA nos miras, ¡es tanto lo que nos AMAS!

Mis amigos en Cristo, ¿no sentís su AMOR? ¿No lo sentís? Señor, no somos dignos, pero esa caricia tuya, esa mirada con que nos miras, basta para purificarnos…

No nos cansemos de repetir: ¡¡¡CUÁNTO NOS AMAS. CUÁNTO ME AMAS, Amor mío!!! ¡¡¡Gracias y perdón!!! ❤

 

Amistad en Cristo con María

San José de mi alma

San José de mi alma. Te veo tan bello, tan lleno de Luz… La humildad y el silencio te acompañan… Y esa mirada de sosiego de abandono y entrega total a la VERDAD más absoluta que llena por entero tu corazón, y se desborda como un río de AMOR que inunda la vida de María y tu Jesús…

Tres amores, tres vidas en una, caminando hacia el desierto, caminando hacia Belén y con maestría única trabajando en el taller… Al atardecer, los tres en oración entráis, a Dios vuestras vidas dais, en total abandono a su VOLUNTAD. Con toda mi devoción y amor a ti, mi S.José, y en nombre de Amistad en Cristo con María a un Nuevo Amanecer, descansamos porque eres también nuestro Custodio. Preséntanos con toda nuestra humildad a Dios Padre de la mano siempre de María y en íntima amistad en Cristo.

Concha Puig Eyre

Todos orando en esta crisis de salud

Madre de TODOS los hombres, enséñanos a decir AMÉN.

Que sepamos ofrecer con amor, humildad y esperanza este sufrimiento que tenemos que vivir al mundo entero. Cuando esto empezó, pensé: parece una guerra contra la CONCIENCIA DEL MUNDO… Recemos el Padrenuestro… pensando lo que decimos y parándonos cuando lleguemos: “hágase Tu voluntad… perdona… como nosotros…”

¿No pensáis, mis amigos en Cristo, que todos somos culpables del abandono de una parte SUFRIENTE de nuestros hermanos en Cristo? Nuestra vida, este mundo, estaba desbocándose hacia un EGOÍSMO que nos cegaba y nos saltábamos el Primer Mandamiento de la Ley de Dios… y como consecuencia todo los demás…

¡¡¡Cuánto nos AMAS Dios mio!!! Ten compasión de nosotros… Reparar es aceptar nuestro pecado…

Perdón, Señor, Perdón. Así llegarán nuestras súplicas más purificadas a Tu Amor Misericordioso.

¡Qué bueno es nuestro DIOS! ¿Quién como Él?

Concha Puig

Acto de reparación (05/03/20)

🌹 Queridos en Cristo: 🌹

San José protegió, amó y acompañó a nuestro Jesús amado y a la Virgen, por lo que es protector de Amistad en Cristo, que durante tantos años estamos a los pies de la Custodia  amando y acompañado al Señor, Reparando las ofensas y sacrilegios a Él cometidos, cuando sólo AMOR nos da.

Nuestro Acto de Reparación de este primer jueves de Marzo lo dedicaremos a San José, que nos enseñe y ayude a seguir con humildad a Jesús, a María y a su Iglesia.

  • ☀ Día: Jueves 5 Marzo
  • ⛪ Lugar: Cripta de la Almudena
  • 🕠  Hora:
    • 17:30h: Exposición del Santísimo,Rezo del Rosario y oraciones de Reparación.
    • 18:30h: Santa Misa.
  • Preside:
    • 💓 P. Jose Antonio Iniesta. Concelebran: *Padre Carlos Melero*  y como invitado especial : *Padre Juan Carlos Ortega* , LC.

💞Nos acompañarán la CORAL ALBORADA 🧡

Con la alegría de ofrecer este Acto a San José  y a la Virgen para  pedir por nuestras familias. ¡¡¡Te esperamos!!!
Invita a familiares y amigos 💞

Un abrazo y mi oración  🌹