Que alegría cuando me dijeron…vamos a la casa del Señor!! nuestro encuentro semanal alrededor del Altar nuestros pobres corazones unidos y Tú Jesús amado abrazándonos a todos, pidiendo los unos por los otros y de una manera especial por los niños y los enfermos de cuerpo y alma y por esos hermanos nuestros que en silencio quizás están pasando por momentos de dolor…. Tu Señor lo sabes todo.
«La finalidad de esta comunión que vamos a recibir, de este comer, es la asimilación de mi vida a la suya, mi transformación y configuración con Aquel que es Amor vivo».
Benedicto XVI
(Homilía, 26 de mayo).
Oh buen Jesús, sí, Dios mío, quiero, deseo con toda mi alma configurarme, transformarme en ti gracias a la Eucaristía. Gracias, Jesús, gracias eternamente.
Con nuestra Madre, S. José y nuestro Angel Custodio. Gracias y perdón
Concha Puig
Evangelio según San Mateo 10, 37-42
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: El que quiere a su padre o a su madre más que a mí no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí no es digno de mí; y el que no coge su cruz y me sigue no es digno de mí. El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí la encontrará. El que os recibe a vosotros me recibe a mí, y el que me recibe, recibe al que me ha enviado; el que recibe a un profeta porque es profeta tendrá paga de profeta; y el que recibe a un justo porque es justo tendrá paga de justo. El que dé a beber, aunque no sea más que un vaso de agua fresca, a uno de estos pobrecillos, sólo porque es mi discípulo, no perderá su paga, os lo aseguro.
Gloria a Ti Señor.
