
Vivamos con mucha FE y alegría la fiesta de nuestro amado protector S. José, el santo de la humildad y el silencio activo como digo yo… es una maravilla su actitud Santa y entregada a la voluntad de Dios a lo largo de su vida. Como cuidó a la Santísima Virgen y al Niño Jesús, nunca nos soltemos de su mano y hagamos vida en nuestra vida sus enseñanzas.
Con nuestra Madre, S. José y nuestro Angel Custodio. Gracias y Perdón.
Concha Puig