Primer Domingo de San José

Los siete domingos en honor a San José ❤💙❤💙

Por la señal, de la
Ofrecimiento

Glorioso Patriarca San José, eficaz consuelo de los afligidos y seguro refugio de los moribundos; dignaos aceptar el obsequio de este Ejercicio que voy a rezar en memoria de vuestros siete dolores y gozos. Y así como en vuestra feliz muerte, Jesucristo y su madre María os asistieron y consolaron tan amorosamente, así también Vos, asistidme en aquel trance, para que, no faltando yo a la fe, a la esperanza y a la caridad, me haga digno, por los méritos de la sangre de Nuestro Señor Jesucristo y vuestro patrocinio, de la consecución de la vida eterna, y por tanto de vuestra compañía en el Cielo,

Amén.

PRIMER DOMINGO❤💙

El dolor: cuando estaba dispuesto a repudiar a su inmaculada esposa ❤💙.

La alegría: cuando el Arcángel le reveló el sublime misterio de la encarnación❤💙.

Oh castísimo esposo de María, glorioso San José, ¡qué aflicción y angustia la de tu corazón en la perplejidad en que estabas sin saber si debías abandonar o no a tu esposa sin mancilla! Pero ¡cuál no fue también tu alegría cuando el ángel te reveló el gran misterio de la Encarnación!

Por este dolor y este gozo, acompáñanos siempre, ¡ayúdanos!, en nuestras grandes o pequeñas noches oscuras del alma, cuando no entendamos los designios de Dios o no sepamos descubrir su amabilísima Voluntad en los sucesos de cada día. Ayúdanos a ser humildes, a permanecer en oración, hasta de noche, en sueños, para que -fieles- alcancemos la gracia de la perseverancia final. Que agradezcamos al Señor cada instante de nuestra existencia, seguros de que pase lo que pase siempre aguarda una tarea importante que cumplir en la obra de la Redención.

San José, Padre y Señor, ruega por nosotros.

Padrenuestro, Ave y Gloria.

Reflexión Evangelio del 4 de febrero

Que alegría 🎶 cuando me dijeron vamos 💒…El Amado de nuestros 💞 nos espera impaciente quiere llenarnos de su AMOR. Sanar nuestras miserias, nuestros miedos, angustias, dolores, sufrimientos, enfermedades.. sólo piensa en hacernos muy suyos, suyas para darnos su PAZ para que vivamos libres de ataduras y poder decir no soy yo eres TU quien vive en mi

Comulgo no sólo yo, sino la Iglesia.
Es interesante que vayas a la Eucaristía con un grito de hermanos, con un peso eclesial. Comulgo no sólo yo, sino la Iglesia. Es una comunión eclesial. Es un flujo y reflujo; riego y refresco el Cuerpo Místico. A través del misterio de mis comuniones, la Iglesia va beneficiándose y recibiendo oleadas de luz, de riego divino, que después hace florecer en más mansedumbre, en bondad, en alegría, en generosidad, en más amor en la tierra.

«Sierva de Dios Teresa Mª de Jesús Ortega, op
Eucaristía, banquete de amores y sacramento de unidad»
Oh Jesús amado, qué alegría siento al saber que cuando yo comulgo, conmigo comulga toda la Iglesia, lo que hace que por Tu gracia nos sintamos cada vez más unidos hasta llegar a ser uno. Con nuestra Madre, S. José y nuestro Angel Custodio. Gracias y Perdón 💘

Evangelio del día
Lectura del santo evangelio según san Marcos 1, 29-39

En aquel tiempo, al salir Jesús de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a la casa de Simón y Andrés.
La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, e inmediatamente le hablaron de ella. Él se acercó, la cogió de la mano y la levantó. Se le pasó la fiebre y se puso a servirles.
Al anochecer, cuando se puso el sol, le llevaron todos los enfermos y endemoniados. La población entera se agolpaba a la puerta. Curó a muchos enfermos de diversos males y expulsó muchos demonios; y como los demonios lo conocían, no les permitía hablar.
Se levantó de madrugada, cuando todavía estaba muy oscuro, se marchó a un lugar solitario y allí se puso a orar. Simón y sus compañeros fueron en su busca y, al encontrarlo, le dijeron:
«Todo el mundo te busca».
Él les responde:
«Vámonos a otra parte, a las aldeas cercanas, para predicar también allí; que para eso he salido».
Así recorrió toda Galilea, predicando en sus sinagogas y expulsando los demonios.

Palabra De Dios

Virtudes de San José

7 Virtudes de San José que puedes imitar en la vida diaria

1. La influencia del Padre en el hijo

En nuestros días la idea del padre desvinculado de sus hijos se ha convertido en algo frecuente en nuestros pensamientos. San José nos recuerda el verdadero sentido de la paternidad. La presencia insustituible del padre en la educación de los hijos es algo que necesitamos volver a conquistar como sociedad. San José con el niño en los brazos nos lo recuerda, un padre amoroso y protector del cual los hijos puedan aprender y crecer seguros a su lado, incluso en las carencias y situaciones más difíciles.
San José conoce esas situaciones, él tuvo que proteger y sostener a María esperando al niño sin tener un techo donde pudiera nacer, tuvo que huir hacia Egipto, ser un extranjero en tierras desconocidas y ganarse el pan del día con el sudor de su frente.

«Cuando necesite ser buen padre, San José ilumina mi paternidad»

.O pedimos por nuestros esposos

2. La alegría de ser un buen esposo

La fidelidad inquebrantable de San José es un signo contundente y firme frente a la imagen de un varón infiel, lujurioso, egoísta e incluso violento, que es tan común asumir como normal en nuestros días. Cuántas veces escuchamos, decimos y afirmamos que «todos los hombres son iguales» sin saber que con esta frase justificamos un comportamiento que achica la personalidad del varón, lo limita y espera menos de lo que realmente es. Lo priva de poder ser grande y desplegarse completamente.
San José pasó todas las pruebas que un esposo podría pasar: la duda frente a su propia esposa, el cuidado de un niño que no era de su sangre, la dificultad de un matrimonio casto. Recordemos que San José, a diferencia de María no fue concebido sin pecado, era así como tú y como yo. Su virtud y fortaleza son grandiosas y es prueba viva de lo que un hombre que entrega su vida a Dios puede hacer por medio de su gracia.

«Cuando la dificultad de matrimonio me alcance, San José ven en mi auxilio y ayúdame a ser fiel».

O pedimos por nuestros esposos

3. La fortaleza física al servicio de la familia

La imagen de una masculinidad violenta hace que la fortaleza física no sea valorada como una virtud. Muchos niños crecen sin tener cerca a un padre del cual puedan aprender y valorar lo que es la virilidad. San José pone al servicio de su familia esta fortaleza física natural en él, una fortaleza que tiene como misión el proteger, el ayudar, el servir. Una fortaleza que de ninguna manera sirve para el abuso de autoridad ni de ningún otro tipo.
Conocemos a un José siempre fuerte, nunca agresivo, firme pero no indiferente ni mucho menos insensible. Un hombre que demuestra seguridad y jamás arrogancia ni soberbia. Un padre que carga con todo el peso de su familia y es feliz haciéndolo.

«Cuando la arrogancia aparezca, San José ayúdame a ser humilde».

pedimos por nuestros esposos.

Acto de Reparación jueves 1 de febrero

Hola¡¡¡ mis hermanos en Cristo¡¡ que alegría volver a reunirnos para ADORAR REPARAR y AMAR por los que no aman. Todos unidos 💞 empezamos el AÑO 2024 con el corazón lleno de AMOR y muy buenos deseos de *amarnos los unos a los otros como Dios nos enseña… ser testigos fieles del Evangelio y propagar la hermosa espiritualidad del *DESAGRAVIO*.

No olvidéis:🔽

Este jueves día 1 de FEBRERO
-Lugar: Cripta de la Almudena.
🕠 -Hora : 17,30h :
🌹Exposición del Santísimo,
🌹Rezo Sto. Rosario,
🌹Consagración al Sdo Corazón de Jesús, y Maria.
🌹Peticiones de REPARACIÓN.
⛪ 18,30 Santa misa
Celebra Padre José Antonio Iniesta y Padre Carlos Melero

¡¡Os esperamos!!!

Invita a familiares y amigos.

Evangelio del Domingo 28 de enero

Día del Señor!!! todos los días lo son¡¡ pero hoy es especial para nosotros, nos vamos a reunir en espíritu y verdad alrededor del Altar .Que alegría 🎶 cuando me dijeron…💒 todos nuestros 💞 en un solo ❤️ QUE NOS ABRAZA, para ser todos uno en su AMOR….Nuestro corazón su Sagrario cuidemos nuestra morada con delicadeza, humildad y nuestras mejores galas…. que no entre ni una mota de polvo…

Sólo nos separa de nuestros difuntos el canto de una Hostia; ellos del lado de allá en el cielo, gozando de la presencia amorosa de Dios, y nosotros del lado de acá, en la tierra, recorriendo el camino con Jesús también.

–Beato Manuel González–

Oh buen Jesús, te ruego por todos mis familiares y hermanos del grupo fallecidos, perdona sus pecados, ábreles las puertas del Cielo y permíteles nos ayuden a los que todavía estamos en este valle de lágrimas.
Con nuestra Madre, S. José y nuestro Angel Custodio. Gracias y Perdón 🔥

Evangelio (Mc 1,21b-28)

Entraron en Cafarnaún y, en cuanto llegó el sábado, fue a la sinagoga y se puso a enseñar. Y se quedaron admirados de su enseñanza, porque les enseñaba como quien tiene potestad y no como los escribas. Se encontraba entonces en la sinagoga un hombre poseído por un espíritu impuro, que comenzó a gritar:

—¿Qué tenemos que ver contigo, Jesús Nazareno? ¿Has venido a perdernos? ¡Sé quién eres: el Santo de Dios!

Y Jesús le conminó:

—Cállate, y sal de él.

Entonces, el espíritu impuro, zarandeándolo y dando una gran voz, salió de él. Y se quedaron todos estupefactos, de modo que se preguntaban entre ellos:

—¿Qué es esto? Una enseñanza nueva con potestad. Manda incluso a los espíritus impuros y le obedecen.

Y su fama corrió pronto por todas partes, en toda la región de Galilea.

“Los que reciben la semilla en tierra buena”

💒🎚️🙏 Evangelio del día
Lectura del santo evangelio según san Marcos 4, 1-20

En aquel tiempo, Jesús se puso a enseñar otra vez junto al mar. Acudió un gentío tan enorme que tuvo que subirse a una barca y, ya en el mar, se sentó, y el gentío se quedó en tierra junto al mar.
Les enseñó muchas cosas con parábolas y les decía instruyéndolos:
«Escuchad: salió el sembrador a sembrar; al sembrar, algo cayó al borde del camino, vinieron los pájaros y se lo comieron. Otra parte cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra; como la tierra no era profunda, brotó en seguida; pero en cuanto salió el sol, se abrasó y, por falta de raíz, se secó. Otra parte cayó entre abrojos; los abrojos crecieron, la ahogaron y no dio grano. El resto cayó en tierra buena; nació, creció y dio grano; y la cosecha fue del treinta o del sesenta o del ciento por uno».
Y añadió:
« El que tenga oídos para oír, que oiga» .
Cuando se quedó a solas, los que lo rodeaban y los Doce le preguntaban el sentido de las parábolas.
Él les dijo:
« A vosotros se os ha dado el misterio del reino de Dios; en cambio, a los de fuera todo se les presenta en parábolas, para que “por más que miren, no vean, por más que oigan, no entiendan, no sea que se conviertan y sean perdonados”».
Y añadió:
«¿No entendéis esta parábola? ¿Pues cómo vais a conocer todas las demás? El sembrador siembra la palabra .

Hay unos que están al borde del camino donde se siembra la palabra; pero en cuanto la escuchan, viene Satanás y se lleva la palabra sembrada en ellos.

Hay otros que reciben la semilla como terreno pedregoso; son los que al escuchar la palabra enseguida la acogen con alegría, pero no tienen raíces, son inconstantes, y cuando viene una dificultad o persecución por la palabra, enseguida sucumben.

Hay otros que reciben la semilla entre abrojos; éstos son los que escuchan la palabra, pero los afanes de la vida, la seducción de las riquezas y el deseo de todo lo demás los invaden, ahogan la palabra, y se queda estéril.

Los otros son los que reciben la semilla en tierra buena; escuchan la palabra, la aceptan y dan una cosecha del treinta o del sesenta o del ciento por uno».

Palabra De Dios

La oración es el alimento del alma

El apostolado de la oración es fundamental.
Si el alimento nutre el cuerpo, el del alma es la oración , alma bien nutrida es un castillo inexpugnable, de donde el mal se aleja, pues sabe que esa batalla es inicua, que la tiene perdida.
Además debemos interiorizar qué la oración es hablar con Dios, es escuchar lo que Dios nos dice.
Hay una fórmula incontestable de hablar con Él, en La Eucaristia, en el Evangelio diario, donde…
JESÚS, no solamente ofrece su propio sacrificio personal, sino que también nos habla, lo lleva haciendo 2.000 años, tocándonos el corazón, aquel lugar tan cerca del alma.
ORACIÓN
ORACIÓN
ORACIÓN

¡QUE DIOS TE BENDIGA!

Reflexión al Evangelio

Evangelio según San Marcos 1, 14-20.
Reflexión del P. F. Javier Mira ( preciosa)

Cuando arrestaron a Juan, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios.
Decía: «Se ha cumplido el plazo, está cerca el reino de Dios: convertíos y creed en el Evangelio.»
Pasando junto al lago de Galilea, vio a Simón y a su hermano Andrés, que eran pescadores y estaban echando el copo en el lago.
Jesús les dijo: «Venid conmigo y os haré pescadores de hombres.»
Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron. Un poco más adelante vio a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca repasando las redes. Los llamó, dejaron a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros y se marcharon con él.

Jesús, creo en tu Evangelio y estoy arrepentido de mis faltas de amor. Me toca a mí y de mí depende el que tus palabras no se pierdan. Me toca a mí el que tu mensaje de salvación llegue a todos los hombres. Te suplico, en esta oración, me des la gracia de comprender que depende de mí que Tú seas más conocido, más amado y más seguido.
Señor, dame la gracia de seguir tu llamada, cueste lo que cueste.

Jesús llama a Pedro, Andrés, Santiago y Juan: están pescando, pero dejan enseguida las redes y le siguen. El Señor quiere preparar a sus discípulos para su nueva misión. Es precisamente de Dios, del amor de Dios, preparar los caminos… preparar nuestras vidas, para cada uno de nosotros. Él no nos hace cristianos por generación espontánea: ¡Él prepara! Prepara nuestro camino, prepara nuestra vida, desde hace tiempo:
Parece que Simón, Andrés, Santiago y Juan hayan sido elegidos definitivamente aquí, ¡sí han sido elegidos! ¡Pero ellos en este momento no han sido definitivamente fieles! Después de esta elección se han equivocado, han hecho propuestas no cristianas al Señor: ¡han renegado al Señor! Pedro en grado superlativo, los otros por temor: tienen miedo y se van. Han abandonado al Señor. El Señor prepara. Y luego, después de la Resurrección, el Señor ha tenido que continuar en este camino de preparación hasta el día de Pentecostés. Y después de Pentecostés también, alguno de estos – Pedro, por ejemplo – se ha equivocado y Pablo ha tenido que corregirlo. Pero el Señor prepara.

En este pasaje podemos comprobar cómo Jesús pasa a nuestro lado y nos llama. Cristo se presenta a nosotros en las actividades diarias, cuando menos lo esperamos, ya sea en la oficina, ya sea en las labores de casa. Él nos ve y nos llama.

El seguimiento de esta llamada requiere dejar las cosas de lado y seguirle a Él totalmente. Esto no significa que haya que dejar de trabajar en ese momento o salir del trabajo para estar con Él (aunque si fuera posible sería maravilloso, como quien atiende a su mejor amigo recibiéndole en casa y no sólo llamando por teléfono).

Jesús nos llama sin importarle lo que somos o cómo somos. No le importa si somos un banquero, un albañil, un ama de casa, un pecador o un santo. Eso sí, una vez que le hemos respondido se nos pide dejarlo todo y seguirlo. Escogió a pescadores y a publicanos. Y no fueran los más inteligentes o capaces de su tiempo. Dios escoge a quien quiere. No hay motivos para tener miedo a fallarle, a no ser del todo fieles a Cristo en nuestro trabajo. Los apóstoles también le dejaron pero, sin embargo, tuvieron el valor de levantarse.
El Papa Juan Pablo II lo dijo al inicio de su pontificado; «no tengáis miedo, abrid las puertas a Cristo». Hagámoslo porque para Dios nada es imposible.

Sé fiel a tu horario destinado a la oración diaria, para que Cristo dirija tu pensamiento y tus acciones.
Gracias por ese rato de oración, Padre bueno. Quiero salir de ella convencido de que soy un pobre instrumento, pero que, aun así, Tú me has llamado a colaborar en la extensión de tu Reino. Muchas veces no logro seguirte en todo, me acomodo a lo que implica el menos esfuerzo, pero hoy tengo el firme propósito, confiando en tu gracia, que puedo mejorar.

Que el Señor esté en tu corazón para que sepas amar con todo el, que esté en tus labios para que hables con fuerza y fe de su Resurrección, que esté en tus brazos para que trabajes sin descanso por Amor a El y por extender su Reino, que esté en tus pies para que camines por los senderos de paz que el Señor te mostrará, que esté en tu mirada limpia para que tus ojos vean a Jesús en los demás, que esté en tu Alegría para que no la pierdas nunca aunque motivos tengas, y puedas darla a los demás, en el nombre del Padre y del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

Evangelio del Domingo 14 de enero

Que alegría 🎶 los que podáis acercaros a la Mesa del Señor 💒 todos unidos, uniendo nuestros 💞 al ❤️ de nuestro Amor de los Amores, ahí dejamos todas nuestras preocupaciones, nuestro único deseo es Adorarte Señor Amarte y dejarnos AMAR por Ti, ese es nuestro remanso de paz….

Participación plena, consciente, activa y fructuosa.
¿Qué quiere decir activa? Quiere decir que todos deben tomar parte. Los cristianos no asistan a este misterio de fe como extraños y mudos espectadores Deben fomentarse las aclamaciones del pueblo, las respuestas, la salmodia, las antífonas, los cantos y también las acciones o gestos y posturas corporales. Hay que empeñarse y enfervorizarse para entrar en íntimo contacto con Jesucristo, Sumo Sacerdote.

P. Carlos Miguel Buela IVE, Nuestra Misa
Concilio Vaticano II,
Sacrosanctum Concilium, 11

Oh buen Jesús dame ánimos para ser de los primeros en ser activo, participativo en todo, porque cuanto más activo, más cerca de Ti me siento, quedo realizado y marcho con una inmensa alegría que nadie me puede robar. Con nuestra Madre, S. José y Angel Custodio. Gracias y Perdón.

Evangelio según San Juan 1, 35-42
En aquel tiempo, estaba Juan con dos de sus discípulos y, fijándose en Jesús que pasaba, dice: «Éste es el Cordero de Dios.»
Los dos discípulos oyeron sus palabras y siguieron a Jesús.
Jesús se volvió y, al ver que lo seguían, les pregunta: «¿Qué buscáis?»
Ellos le contestaron: «Rabí (que significa Maestro), ¿dónde vives?»
Él les dijo: «Venid y lo veréis.»
Entonces fueron, vieron dónde vivía y se quedaron con El aquel día; serían las cuatro de la tarde. Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que oyeron a Juan y siguieron a Jesús; encuentra primero a su hermano Simón y le dice: «Hemos encontrado al Mesías (que significa Cristo).»
Y lo llevó a Jesús.
Jesús se le quedó mirando y le dijo: «Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Cefas (que se traduce Pedro).»
Reflexión P. Javier Mira
Yo también quiero tener un encuentro contigo en esta oración. Sólo quiero buscarte a Ti Señor, aleja toda distracción y preocupación que me desvíe y ayúdame a tener un encuentro personal con tu amor. Cordero de Dios, dame la gracia de encontrarte y nunca más dejarte.

La palabra «Cristo» (Mesías) significa «el Ungido». La humanidad de Jesús está insertada, mediante la unidad del Hijo con el Padre, en la comunión con el Espíritu Santo y, así, es «ungida» de una manera única, y penetrada por el Espíritu Santo. Lo que había sucedido en los reyes y sacerdotes del Antiguo Testamento de modo simbólico en la unción con aceite, con la que se les establecía en su ministerio, sucede en Jesús en toda su realidad: su humanidad es penetrada por la fuerza del Espíritu Santo. Cuanto más nos unimos a Cristo, más somos colmados por su Espíritu, por el Espíritu Santo. Nos llamamos «cristianos», «ungidos», personas que pertenecen a Cristo y por eso participan en su unción, son tocadas por su Espíritu. No quiero sólo llamarme cristiano, sino que quiero serlo, decía san Ignacio de Antioquía. Dejemos que precisamente estos santos óleos, que ahora son consagrados, nos recuerden esta tarea inherente a la palabra «cristiano», y pidamos al Señor para que no sólo nos llamemos cristianos, sino que lo seamos verdaderamente cada vez más.

En el evangelio de hoy, se nos presentan dos momentos en la vida de Juan y Andrés, discípulos del Bautista. El primero: su encuentro con Jesús; y el segundo: la respuesta natural que nace de este encuentro.

Juan y Andrés siguen a Jesús, en un momento. Éste se vuelve y les pregunta ¿Qué buscan? Los discípulos después le responden con otra pregunta. Pero la respuesta que Cristo les da parece que no resuelve su interrogante. Sin embargo, la pedagogía de Jesús es diferente a la nuestra. Les invita a que ellos mismos hagan la experiencia de convivir con Él. No los fuerza. Respeta profundamente su libertad. Hasta el punto que ellos mismos vieron dónde vivía y decidieron permanecer con Él. Lo que les atrajo no era tanto el lugar donde vivía el Maestro, eso más bien era un pretexto para acercarse a Él y conocerlo más íntimamente. Su testimonio les impactó tanto que interiormente lo único que deseaban era quedarse a su lado.

Nadie puede hacer una verdadera experiencia de Cristo y no quedar con alguna huella visible. En este evangelio, se nos muestra cómo el conocimiento de Cristo les lleva a tener una necesidad muy grande de trasmitirlo a los demás. El mismo Andrés no duda en llevar la buena noticia de que han encontrado al Mesías a su hermano Simón, para después presentarlo con el Señor y que Cristo lo escoja para seguirlo también. El apostolado brota en todo corazón como una exigencia de quien ha experimentado el amor de Dios en su alma y desea ardientemente que los demás también puedan gozar de este maravilloso encuentro.
Tu y yo somos apóstoles desde el momento, ya ha pasado tiempo, en que el sacerdote que te bautizó derramó el agua en tu cabeza diciendo tu nombre y añadiendo YO TE BAUTIZO EN EL NOMBRE DEL PADRE Y DEL HIJO Y DEL ESPIRITU SANTO. AMEN.
Esto fue clave en tu vida, porque desde entonces Dios ya estaba en tu alma, ayudándote q ese cada vez mas te parecieras de su Hijo Jesucristo; déjale que pueda hacerlo sin poner pegas a esta acción de la gracia.

Gracias por permitirme encontrarte en esta oración. Ahora, Señor y Padre mío, no dejes que me encandile con las tentaciones del mundo. Realmente quiero responder a tu llamado y cumplir cabalmente tu voluntad, aunque me cueste. Permite que mi testimonio de vida sea un puente para que otros también te sepan buscar y encontrar.

Que te bendiga el Padre con la alegría de la Fe, el Hijo con la felicidad del perdón y la Misericordia, y el Espíritu Santo con la Paz en tu corazón. Y la bendición de Dios Padre, Hijo + y Espíritu Santo descienda sobre ti y permanezca siempre.