Hace unos días, unos hechos ocurridos en España nos conmovieron mucho y tocaron la fibra más profunda de los católicos, el ataque directo al Santo nombre de Dios y a la Santa Eucaristía, el mayor Don ya que es Jesús mismo entre nosotros.
Primero, en Zaragoza se burlaron de la “PILARICA”, nuestra querida Madre bajo la advocación del Pilar. Y ahora por carnaval en Galicia se han burlado del santo, Santiago Apóstol, que se le apareció la Virgen del Pilar para fortalecerle en la misión que Dios le encomendaba. No es casual sino providencia que primero ataquen a la Madre y luego al discípulo querido por Ella. Sigue leyendo





