La mujer adúltera perdonada

¡¡¡Qué bonito Evangelio el de la mujer adúltera perdonada por Jesús!!! ¿Quién no se conmueve viendo tu delicadeza, Señor? Quien lo lea y medite, ¿cómo no dirá esta oración con la misericordia de Jesús y unido a su caridad tierna, compasiva y comprensiva?

Te pido, Dios mío, por todas esas pobres mujeres maltratadas, burladas, poco o nada valoradas por sus maridos, que por falta de AMOR han caído en el pecado del adulterio. ¡¡¡POR FALTA DE AMOR han buscado amor!!! Mientras el mundo las juzga con dureza, y a veces los familiares miran hacia otro lado, señalándolas con desprecio y erigiéndose ellos en cumplidores religiosos, sin comprenderlas, casi escupiéndolas, TÚ, Jesús mío, les abres Tu Corazón y las miras con un Amor tan grande que si pudieran verlo, su corazón vibraría para ir al ÚNICO CAMINO, LA ÚNICA VERDAD Y LA ÚNICA VIDA.

Por ellas, mis amigos en Cristo. Señor, que vuelvan a Ti, que busquen Tu Amor, que se refugien en Ti… ❤

En la columna del pecado mi Buen Jesús atado

En la columna del pecado mi Buen Jesús atado… Su cabeza levantaba y a todos con Amor miraba, pero a su pecho caía, sufría solo su agonía… Sus manos no intentaban aflojar las ligaduras, con humildad aguantaba por todas sus criaturas… En la columna del pecado, mi Buen Jesús atado… A chorro su Sangre caía y así regaba la tiranía, abonar la tierra quería, para que un día el fruto de AMOR se extendiera. El cansancio lo invadía que sólo el AMOR sostenía.

Allí sus ojos elevaba donde su Madre se encontraba… En su corazón descansaba… y Ella allí lo veía… en la columna del pecado a su Hijo amado atado… y su Jesús sentía que el Corazón de su Madre, oración al Padre hacía. Sufriendo mil torturas en la columna del pecado mi Buen Jesús atado… golpes que recibía con atrocidad y malicia a la Bondad más Pura, a la Santidad única… ¿Pero no veían que por ellos mi Jesús sufrías? Sus almas estaban ahogadas por la blasfemia que mata…. y así fieras se tornaban y con mi Jesús se ensañaban.

Con espinas diseñaron una corona que en su cabeza Santa clavaron, llagando a mi Jesús Amado, macerando su Cuerpo Santo… En la columna del pecado mi buen Jesús atado… muriendo poco a poco por sus hijos tan amados.
En la columna del pecado mi Buen Jesús atado.

Miradas de perdón que el odio del pecado no veía, latidos de Misericordia que el gentío no oía… Sobre la Cruz elevado, clavado sin compasión, mi Buen Jesús amado. Perdón, Señor, Perdón.

Concha, para Amistad en Cristo

Un muro de amor

 

Veo que todos en este mundo, íbamos patinando cuesta abajo, ¡hasta que de pronto se levantó un MURO ante nosotros que nos obligó a frenar en seco! Ese MURO, es el AMOR de Dios, que nos habla, nos abraza para que entremos de lleno sin medias tintas en su Corazón en su AMOR. Venid a Mí todos los agobiados, tristes, desesperados, enfermos, despistados, abandonados, pecadores, ¡¡TODOS!! ¿No veis cuánto os AMO? ¿No me oís cómo os hablo desde la Cruz con locura de Amor? A todos mis amigos en Cristo con María, y os llevo hacia un Nuevo Amanecer. Pido que el mundo entero mire a mi Corazón y al de mi Madre.

No desviemos nuestra mirada, mis amigos en Cristo, de Él, no nos miremos entre nosotros, dejemos el “yo sé más, yo puedo más, lo mío es mejor”. Yo, yo, yo…

Que el Espíritu Santo nos abrace a TODOS y si alguno se escapa, no te quiere Dios mío, nosotros te amaremos con el latir de todos los corazones que no te aman y REPARAREMOS por los que no Reparan. Dios es el Camino, la Verdad y la Vida, ahí está la LIBERTAD DEL HOMBRE 🔥

Reflexión de nuestro Consiliario P. José Antonio Iniesta

Buenos días:

Sí, buenos días. Precisamente, en estos momentos, quisiera que esta salutación, del todo habitual entre nosotros, cotidiana en nuestros usos comunes, hoy resonase con especial intensidad. Buenos sean los días que el Buen Dios, en su infinita e inescrutable Bondad y Providencia, nos quiera deparar como fruto de una fidelidad derramada a sus pies, regada tantas veces con las lágrimas de la más sincera compunción o por la crueldad de la incertidumbre y el dolor, y que, sembradas en su Corazón, prometen amaneceres eternos de Luz sin ocaso y Vida sin sombra de muerte.

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Sana este mundo enfermo

Haz, Jesús mío, barro con nuestros pecados ya REPARADOS… así como diste vista al ciego, ¡¡¡SANA este mundo enfermo por este virus que nos envuelve!!!

Todos estamos encerrados en nuestras casas y, ¡quizás muchos dentro de nuestra conciencia! ¡Ahora mi Dios y Señor estás en el centro del mundo! Con cuánto AMOR Y MISERICORDIA nos miras, ¡es tanto lo que nos AMAS!

Mis amigos en Cristo, ¿no sentís su AMOR? ¿No lo sentís? Señor, no somos dignos, pero esa caricia tuya, esa mirada con que nos miras, basta para purificarnos…

No nos cansemos de repetir: ¡¡¡CUÁNTO NOS AMAS. CUÁNTO ME AMAS, Amor mío!!! ¡¡¡Gracias y perdón!!! ❤

 

Amistad en Cristo con María