Que alegría🎼🎶 cuando me dijeron vamos a la 💒 del Señor.. ¡ya! nuestros 💞 unidos al AMOR que nos espera para alimentar nuestra alma que esta sedienta de vivir en íntima unión con el Amado de nuestras almas…
La comunión espiritual. El santo Concilio de Trento dice que hay tres clases de Comunión: la primera meramente sacramental; la segunda puramente espiritual, y la tercera sacramental y espiritual a la vez.
Oh Jesús amado, concédenos esta gracia de saber comulgar siempre sacramentalmente y espiritualmente sabiendo apreciar la magnitud de Tu presencia. Con nuestra Madre, S. José y nuestro Angel Custodio. Gracias y perdón. SANTO SANTO SANTO 🔥
He aquí la razón de ser del comentario clásico de los dos palos de la Cruz del Señor: el que está cavado en tierra es la verticalidad, que mira hacia el cielo a Dios. El travesero representa la horizontalidad, el trato con nuestros iguales. También en esta imagen hay un primero y un segundo. La horizontalidad estaría a nivel de tierra si antes no poseyésemos un palo derecho, y cuanto más queramos elevar el nivel de nuestro servicio a los otros —la horizontalidad— más elevado deberá ser nuestro amor a Dios. Si no, fácilmente viene el desánimo, la inconstancia, la exigencia de compensaciones del orden que sea. Dice san Juan de la Cruz: «Cuanto más ama un alma, tanto más perfecta es en aquello que ama; de aquí que esta alma, que ya es perfecta, toda ella es amor y todas sus acciones son amor».
Efectivamente, en los santos que conocemos vemos cómo el amor a Dios, que saben manifestarle de muchas maneras, les otorga una gran iniciativa a la hora de ayudar al prójimo. Pidámosle hoy a la Virgen Santísima que nos llene del deseo de sorprender a Nuestro Señor con obras y palabras de afecto. Así, nuestro corazón será capaz de descubrir cómo sorprender con algún detalle simpático a los que viven y trabajan a nuestro lado, y no solamente en los días señalados, que eso lo sabe hacer cualquiera. ¡Sorprender!: forma práctica de pensar menos en nosotros mismos.
“¿Cómo ejerce María esta realeza de servicio y de Amor? Velando sobre nosotros, sus hijos: los hijos que se dirigen a Ella en la oración, para agradecerle o para pedir su protección maternal y su ayuda celestial tal vez después de haber perdido el camino, oprimidos por el dolor o la angustia por las tristes y complicadas vicisitudes de la vida. En la serenidad o en la oscuridad de la existencia, nos dirigimos a María confiando en su continua intercesión, para que nos obtenga de su Hijo todas las gracias y la misericordia necesarias para nuestro peregrinar a lo largo de los caminos del mundo. Por medio de la Virgen María, nos dirigimos con confianza a Aquel que gobierna el mundo y que tiene en su mano el destino del universo. Ella, desde hace siglos, es invocada como celestial Reina de los cielos; ocho veces, después de la oración del santo Rosario, es implorada en las letanías lauretanas como Reina de los ángeles, de los patriarcas, de los profetas, de los Apóstoles, de los mártires, de los confesores, de las vírgenes, de todos los santos y de las familias. El ritmo de estas antiguas invocaciones, y las oraciones cotidianas como la Salve Regina, nos ayudan a comprender que la Virgen santísima, como Madre nuestra al lado de su Hijo Jesús en la gloria del cielo, está siempre con nosotros en el desarrollo cotidiano de nuestra vida”(Benedicto XVI)
Cuantos abuelos en este grupo¡¡¡ nos felicitamos con el corazón rebosante de alegría, amor y agradecimiento por esos nietos maravillosos que Dios nos ha dado¡¡ que vamos a decir que ellos nuestras preciosidades no sepan, vean, sientan y vivan.. Ellos ven nuestras caras de alegría cuando abrimos la puerta llegan y nos abrazan…o cuando nos traen a los que son todavía bebés o pequeños que alborotan y nos hacen jugar a comiditas, colegios,papas y mamás con las muñecas…etc.. ¡¡que recuerdos Dios mio¡¡¡ como pasa el tiempo¡¡¡Nos unimos a los abuelos de la Santísima Virgen para pedirles que nos los cuiden siempre pues llegará un día que no estaremos aquí pero si en el Cielo y desde allí los seguiremos cuidando aún mejor. Con nuestra Madre, S. José y nuestro Angel Custodio. Gracias y Perdón. 💥
Concha Puig
#ORACIÓNDELDÍA Padre Rodanes Dios es un agricultor paciente. Los tiempos pertenecen al Padre, porque sólo Él conoce el día y la hora de la siega y la trilla. Dios espera. Y también nosotros debemos esperar sincronizando el reloj de nuestra esperanza con el designio salvador de Dios. Dice Santiago: «Ved como el labrador aguarda el fruto precioso de la tierra, esperando con paciencia las lluvias tempranas y tardías» (St 5,7). Dios espera la cosecha haciéndola crecer con su gracia. Nosotros tampoco podemos dormirnos, sino que debemos colaborar con la gracia de Dios prestando nuestra cooperación, sin poner obstáculos a esta acción transformadora de Dios.
El cultivo de Dios que nace y crece aquí en la tierra es un hecho visible en sus efectos; podemos verlos en los milagros auténticos y en los ejemplos clamorosos de santidad de vida. Son muchos los que, después de haber oído todas las palabras y el ruido de este mundo, sienten hambre y sed de escuchar la Palabra de Dios, auténtica, allí donde está viva y encarnada. Hay miles de personas que viven su pertenencia a Jesucristo y a la Iglesia con el mismo entusiasmo que al principio del Evangelio, ya que la palabra divina halla la tierra donde germinar y dar fruto; debemos, pues, levantar nuestra moral y encarar el futuro con una mirada de fe.
El éxito de la cosecha no radica en nuestras estrategias humanas ni en marketing, sino en la iniciativa salvadora de Dios “rico en misericordia” y en la eficacia del Espíritu Santo, que puede transformar nuestras vidas para que demos sabrosos frutos de caridad y de alegría contagiosa.
Hermanita, no hago más que, humildemente, justicia… porque tú no lo sabías, pero me buscaste insistentemente, y pusiste en ello Amor, ese Amor que siempre convence, que atrae… El Amor de Jesús que se me hizo tan presente un día por su Gracia y la Acción del Espíritu Santo… qué me llevó a conocerle y amarle con ese amor que no nace de la carne ni la sangre… y que fue creciendo en mí por su Palabra, la Eucaristía… por el testimonio de hermanos y Pastores… ese amor que me poseyó durante años… Sin embargo, no resistió la dureza de lo que vendría después, algo como la soledad y dureza del desierto que no resistió y no me resisti a la tentación y anduve desorientada un tiempo, con algún rayo de Luz de vez en cuando… pero lejos de la atracción que cambió para siempre por una Fé palpable el objeto de mi propia existencia… Y en ese andar sin rumbo apareciste… así que repito lo que siempre respondes y es la única Verdad… «Cuánto Dios nos ama…! qué no tiene en cuenta nuestros pecados y nos hace experimentar la vuelta a los brazos del Padre con la ayuda de nuestros hermanos que, como el hermano mayor del Evangelio habita con Amor y Fidelidad, en la casa del Padre, y particita de sus bienes, de la Bondad y Fidelidad del Padre que nos envía a su propio Hijo en la persona de sus Apóstoles… de sus fieles, de sus Ángeles, de sus Santos… Y sorprendentemente me trajo justo a «Reparar»… Y no solo porqué así puedo reparar por mis propios pecados… si no que «aprovecha» para mostrarnos, mostrarme su Corazón, lo «hondo» de su dolor, lo tierno y Misericordioso de su Amor… un Amor que se asemeja sólo superficialmente al nuestro… pero que lo multiplica y completa porque El es también, nuestro Dios-Amor… con ese Amor que quiere que nos amemos… quizá como lo describe San Pablo, pero con la fuerza del Espíritu Santo, que nos invita a exclamar con Jesús «Gracias Padre, porque has ocultado estas cosas a sabios y entendidos, y se las das a conocer a mis hermanos más pequeños…» Así que unida a nuestros hermanos, arrepentidos de corazón, y en Reparación por tantas veces como no le miramos ni le vemos ni le consolamos, hoy venimos a Ti para darte Gracias, Bendecirte y Alabarte por todos los que todavía están perdidos o buscando sin encontrar, para que viendo en nuestro Grupo, en Tú Iglesia Santa el Amor de Dios con que nos amamos y somos amados, seamos testigos de la Misericordia con que nos envuelve para Gloria de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo… Rosario Aguilar
Que alegría 🎶🎼 cuando me dijeron, vamos a 💒 a Alabarte, Adorarte, Bendecir Tu Santo Nombre tan poco respetado Jesús amado. Hermanos al estar alrededor del Altar tenemos que sentir que nuestra amistad, nuestra preciosa unión, sale del AMOR DE DIOS QUE NOS ABRAZA hoy nos dices Señor amado venid y descansad en Mi ¡SI¡¡ TU ERES NUESTRO PASTOR que vamos a temer? Si caemos o nos perdemos enseguida nos buscas… y nos esperas en el confesionario.¡ que vamos a temer¡¡?.
¡Si los ángeles pudieran envidia rnos! El momento más solemne de mi vida es siempre el de la comunión. La añoro y, por cada una de ellas, doy gracias a la Santísima Trinidad. Si los ángeles pudieran envidiarnos, nos envidiarían por dos cosas: por no poder recibir la santa comunión y por no sufrir.
Santa Faustina Kowalska Preparación para la santa comunión
Con nuestra Madre, S. José y nuestro Angel Custodio. Gracias y Perdón. SANTO SANTO SANTO🔥
Evangelio según San Marcos 6, 30-34 En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Él les dijo: Venid vosotros solos a un sitio tranquilo a descansar un poco. Porque eran tantos los que iban y venían que no encontraban tiempo ni para comer. Se fueron en barca a un sitio tranquilo y apartado. Muchos los vieron marcharse y los reconocieron; entonces de todas las aldeas fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron. Al desembarcar, Jesús vio una multitud y le dio lástima de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor; y se puso a enseñarles con calma.
Jesucristo, te doy gracias por los momentos en que piensas en mí sin que yo me dé siquiera cuenta. Concédeme imitar Tu ejemplo. Que aprenda a mirar las necesidades de los demás antes que las mías. Que lo haga de corazón, no por aparentar. Te pido por mis seres queridos, por mis amigos y por las personas que aún no te conocen. Quiero ofrecerte esta oración en acción de gracias por Tu presencia en la Eucaristía y en mi encorazón. Llévame, Señor, al silencio de mi alma para estar contigo y gozar de Tu presencia. 💥 ( P. Javier Mira)
Reflexión del Evangelio de hoy del P. Rodanes Un proverbio árabe reza así: «Si en una noche negra una hormiga negra sube por una negra pared, Dios la está viendo». Para Dios no hay secretos ni misterios. Hay misterios para nosotros, pero no para Dios, ante el cual el pasado, el presente y el futuro están abiertos y escudriñados hasta la última coma.
Dice, complacido, hoy el Señor: «Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a pequeños». Sí, porque nadie puede pretender conocer esos o parecidos secretos escondidos ni sacándolos de la obscuridad con el estudio más intenso, ni como debido por parte de la sabiduría. De los secretos profundos de la vida sabrá siempre más la ancianita sin experiencia escolar que el pretencioso científico que ha gastado años en prestigiosas universidades. Hay ciencia que se gana con fe, simplicidad y pobreza interiores. Ha dicho muy bien Clemente Alejandrino: «La noche es propicia para los misterios; es entonces cuando el alma —atenta y humilde— se vuelve hacia sí misma reflexionando sobre su condición; es entonces cuando encuentra a Dios».
Aviso se cambia al horario de verano leerlo 🔽 Hola¡¡¡ mis hermanos en Cristo¡¡ que alegría volver a reunirnos, al vernos nos unimos más y el cariño aumenta y más para algo tan grande AMAR Y DEJARNOS AMAR. ADORAR Y REPARAR……
Este jueves día 4 de Julio ⛪ -Lugar: Cripta de la Almudena. 🕠 -Hora : 18,30h : 🌹Exposición del Santísimo, 🌹Rezo Sto. Rosario, 🌹Consagración al Sdo Corazón de Jesús, y Maria. 🌹Peticiones de REPARACIÓN. ⛪ 19,30 Santa misa ⚡ Celebra Padre José Antonio Iniesta.
Vamos a cantar a proclamar con alegría fuerza y esperanza nuestra cita semanal con NUESTRO DIOS, SEÑOR Y REY DE REYES ADORADO que alegría.. 🎶🎼🎶 todos nuestros 💞 unidos vamos a la ….💒 a vivir con plenitud total la Sta. Misa, a pedir nuestra salvación, que nos esperan en el Cielo…⚡ aprendamos de la FE de esa mujer del Evangelio, que pensó conque solo toque su manto me curaré y tu FE te ha salvado le dijo Jesus es una maravilla¡¡¡¡
De la comunión con Cristo Eucaristía brota la caridad que transforma nuestra existencia y sostiene el camino de todos nosotros hacia la patria celestial.
S.S. Benedicto XVI Ángelus 18.06.2006
Con nuestra Madre, S. José y nuestro Angel Custodio. Gracias y PERDON¡¡¡ 🔥
Concha Puig
(Padre Javier Mira) Evangelio según San Marcos 5, 21-43 En aquel tiempo, Jesús pasó de nuevo en la barca a la otra orilla y se aglomeró junto a Él mucha gente; Él estaba a la orilla del mar. Llega uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo, y al verle, cae a sus pies, y le suplica con insistencia diciendo: «Mi hija está a punto de morir; ven, impón tus manos sobre ella, para que se salve y viva». Y se fue con él. Le seguía un gran gentío que le oprimía. Entonces, una mujer que padecía flujo de sangre desde hacía doce años, y que había sufrido mucho con muchos médicos y había gastado todos sus bienes sin provecho alguno, antes bien, yendo a peor, habiendo oído lo que se decía de Jesús, se acercó por detrás entre la gente y tocó su manto. Pues decía: «Si logro tocar aunque sólo sea sus vestidos, me salvaré». Inmediatamente se le secó la fuente de sangre y sintió en su cuerpo que quedaba sana del mal. Al instante, Jesús, dándose cuenta de la fuerza que había salido de Él, se volvió entre la gente y decía: «¿Quién me ha tocado los vestidos?» Sus discípulos le contestaron: «Estás viendo que la gente te oprime y preguntas: «¿Quién me ha tocado?»» Pero Él miraba a su alrededor para descubrir a la que lo había hecho. Entonces, la mujer, viendo lo que le había sucedido, se acercó atemorizada y temblorosa, se postró ante Él y le contó toda la verdad. Él le dijo: «Hija, tu fe te ha salvado; vete en paz y queda curada de tu enfermedad». Mientras estaba hablando llegan de la casa del jefe de la sinagoga unos y le dice: «Tu hija ha muerto; ¿a qué molestar ya al Maestro?» Jesús que oyó lo que habían dicho, dice al jefe de la sinagoga: «No temas; solamente ten fe». Y no permitió que nadie le acompañara, a no ser Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago. Llegan a la casa del jefe de la sinagoga y observa el alboroto, unos que lloraban y otros que daban grandes alaridos. Entra y les dice: «¿Por qué alborotáis y lloráis? La niña no ha muerto; está dormida». Y se burlaban de Él. Pero Él después de echar fuera a todos, toma consigo al padre de la niña, a la madre y a los suyos, y entra donde estaba la niña. Y tomando la mano de la niña, le dice: «Talitá kum», que quiere decir: «Muchacha, a ti te digo, levántate». La muchacha se levantó al instante y se puso a andar, pues tenía doce años. Quedaron fuera de sí, llenos de estupor. Y les insistió mucho en que nadie lo supiera; y les dijo que le dieran a ella de comer.
Dice el Papa: la oración debe ser «Una oración valiente, que lucha por conseguir tal milagro; no esas oraciones gentiles: ´Ah, voy a orar por ti, y digo un Padre Nuestro, un Ave María y me olvido. No, sino una la oración valerosa, como la de Abraham, que luchaba con el Señor para salvar la ciudad, como la de Moisés, que tenía las manos en alto y se cansaba, orando al Señor; como la de muchas personas, de tantas personas que tienen fe y con la fe oran y oran. La oración hace milagros, ¡pero tenemos que creer! Creo que podemos hacer una hermosa oración… y decirla hoy, todo el día: Señor, creo, ayúdame en mi incredulidad…y cuando nos piden que oremos por tanta gente que sufre en las guerras, por todos los refugiados, por todos aquellos dramas que hay en este momento, rezar, pero con el corazón al Señor: ¡Hazlo! y decirle: Señor, yo creo. Ayúdame en mi incredulidad Hagamos esto hoy.
La virtud de la fe es la llave que abre el corazón de Cristo que arde por derramar todas sus gracias sobre nosotros. Esforcémonos particularmente por acrecentar en nuestra vida esta virtud, pues Dios ha querido que le pidamos todo lo que necesitamos con fe y confianza. Transmitamos en nuestra familia esta actitud de fe, sobre todo cuando nos enfrentemos ante el sufrimiento físico o moral de un ser querido. Al iniciar las actividades del día haz un acto sincero de fe en Dios diciendo: Creo en ti, Dios mío!
Jesús, me acerco a Ti porque quiero tocarte con lo más profundo de mi alma para ser sanado. Sé que puedes curarme de todas mis enfermedades, sobre todo las del alma, pues Tú has venido a traernos la salvación y el perdón de los pecados. Ayúdame a incrementar mi fe, con la oración, para poder acercarme más a Ti con un corazón sencillo y abierto a Tus dones. El Señor no se deja ganar en generosidad. Si le damos uno Él nos dará el doble, según nuestra necesidad.
Que Dios Padre te acompañe, esté en tu corazón, te cuide, te haga fuerte, alegre y fiel. Que el Dios Hijo te haga sentir su ternura y Misericordia y te quite del corazón cualquier inquietud que pueda hacerte sufrir. Que Dios Espíritu Santo te de luces en la inteligencia, fuerza en el corazón, ánimo renovado y decisión de amar con todo el corazón. Que María Santísima te haga sentir su calor de Madre, y su abrazo amoroso y tierno, y San José te cuide con su corazón de padre. En el nombre del Padre y del Hijo + y del Espíritu Santo. Amen.
Jesús nos ha amado y se ha entregado por cada uno de nosotros. Él dice a Santa Margarita María de Alacoque: Bendeciré los hogares donde mi imagen sea expuesta y venerada. La imagen del Sagrado Corazón de Jesús nos recuerda el núcleo central de nuestra fe: todo lo que Dios nos AMA con su Corazón y todo lo que nosotros, por tanto, le debemos amar. ¡Adoremos el Corazón de Cristo, porque es el Corazón del Verbo encarnado, del Hijo de Dios hecho hombre! El Amor de Dios hacia el hombre existe desde siempre y para toda la eternidad; “De lejos el Señor se me apareció y me dijo; Con Amor eterno te he amado: por eso he reservado gracia para ti”. (Jeremías 31, 2). Es así, como San Juan Evangelista que conoció a Jesús íntimamente descansando sobre el pecho (Corazón) de Jesús, tanto que fue el discípulo amado, exclama; Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no ha enviado a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.” (Juan 3, 16-17), es decir, un Amor extremo, que llevó a su propio Hijo a la Cruz por Amor a los hombres, revelado el mismo Jesús; Este es el mandamiento mío: que os améis los unos a los otros como Yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos” (Juan 15, 12-13). Inicio de una nueva vida La ceremonia de Entronización es solo el principio de una nueva vida, una vida de amor; de obediencia amorosa a todos los mandamientos de Cristo y de la Iglesia; una vida de oración y especialmente de oraciones familiares ante la imagen del Rey Entronizado. El propósito y deseo de tener un cambio de vida: Hacer oraciones y El Rosario en común… Una vida Eucarística (de Misa y Comuniones frecuentes -de preferencia diarias-) Una vida Cristiana real, especialmente rechazando admitir costumbres e idea paganas, que están destruyendo lentamente el hogar Cristiano, y haciendo Reparación por los crímenes terribles vinculados así el Santuario de la Iglesia y elo Santuario del hogar. Si se desea, se puede hacer también la entronización del Inmaculado Corazón de María, en la misma ceremonia.
Evangelio según San Mateo 8, 1-4 En aquel tiempo, al bajar Jesús del monte, lo siguió mucha gente. En esto, se le acercó un leproso, se arrodilló y le dijo: «Señor, si quieres, puedes limpiarme.» Extendió la mano y lo tocó, diciendo: «Quiero, queda limpio.» Y en seguida quedó limpio de la lepra. Jesús le dijo: «No se lo digas a nadie, pero, para que conste, ve a presentarte al sacerdote y entrega la ofrenda que mandó Moisés.» Palabra de Dios
Reflexión P. Javier Mira El episodio de la curación del leproso se desarrolla en tres breves etapas: la invocación del enfermo, la respuesta de Jesús, y las consecuencias de la curación prodigiosa. El leproso le suplica a Jesús, ‘de rodillas’ y le dice: ‘Si quieres puedes limpiarme’. A esta oración humilde y llena de confianza, Jesús responde con una actitud profunda: la compasión. La compasión es una palabra muy profunda que significa sufrir con el otro El Corazón de Cristo manifiesta la compasión paterna de Dios por aquel hombre, acercándose a él y tocándolo. Este particular es muy importante. Jesús ‘tiende la mano, lo toca… y en seguida la lepra desaparece y Él lo purifica”. La misericordia de Dios supera cada barrera y la mano de Jesús toca al leproso. Él no pone una distancia de seguridad y no actúa delegando, sino que se expone directamente al contagio por nuestro mal. Y así justamente nuestro mal se vuelve el lugar del contacto: Él, Jesús, toma de nosotros la humanidad enferma y nosotros de Él su Humanidad que sana y cura. Esto sucede cada vez que recibimos con fe un sacramento: el Señor Jesús nos ‘toca’ y nos da su gracia. En este caso pensamos especialmente al sacramento de la Confesión, que nos cura de la lepra del pecado.