(Reflexión del Padre Javier Mira) Evangelio según San Mateo 7, 15-20 En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Cuidado con los falsos profetas; se acercan con piel de oveja, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis. A ver, ¿acaso se cosechan uvas de las zarzas o higos de los cardos? Los árboles sanos dan frutos buenos; los árboles dañados dan frutos malos. Un árbol sano no puede dar frutos malos, ni un árbol dañado dar frutos buenos. El árbol que no da fruto bueno se tala y se echa al fuego. Es decir, que por sus frutos los conoceréis.
Jesús, ilumina mi oración para salir de ella fortalecido, dispuesto a dar los frutos buenos que debo producir. Para perseverar y ser fiel en mi vocación necesito de tu gracia, de Tu luz. Señor, ayúdame a descubrir lo que me impide crecer más en el amor.
La verdadera caridad consiste en amar tanto a los amigos como a los enemigos, añade: «Si uno adolece de esta virtud, pierde todo bien que tiene, es privado del talento recibido y es arrojado fuera, a las tinieblas». Es la actitud de quien sabe que el Señor volverá y querrá ver en nosotros los frutos de su amor. La caridad es el bien fundamental que nadie puede dejar de hacer fructificar y sin el cual todo otro don es vano. Si Jesús nos ha amado hasta el punto de dar su vida por nosotros, ¿cómo podríamos no amar a Dios con todas nuestras fuerzas y amarnos de verdadero corazón los unos a los otros? Sólo practicando la caridad, también nosotros podremos participar en la alegría del Señor.
San Josemaría cuya fiesta hoy la Iglesia celebra, nos recordaba que los hombres tenemos la capacidad de dirigirnos al Señor y decirle con todo nuestro corazón. “Señor, si quieres, puedes limpiarme” (Mt 8, 2), grito del hombre que sabe que es incapaz, y que sólo puede llegar a la limpieza de su corazón por acción de la gracia. San Josemaría, cuya fiesta hoy celebra la Iglesia en tantos lugares, lo comentaba de este modo: “¿Cómo dirigirnos a El, cómo hablarle, cómo comportarse? No se compone de normas rígidas la vida cristiana, porque el Espíritu Santo no guía a las almas en masa, sino que, en cada una, infunde aquellos propósitos, inspiraciones y afectos que le ayudarán a percibir y a cumplir la voluntad del Padre. Pienso, sin embargo, que en muchas ocasiones el nervio de nuestro diálogo con Cristo, de la acción de gracias después de la Santa Misa, puede ser la consideración de que el Señor es, para nosotros, Rey, Médico, Maestro, Amigo. (…) Es Médico y cura nuestro egoísmo, si dejamos que su gracia penetre hasta el fondo del alma. Jesús nos ha advertido que la peor enfermedad es la hipocresía, el orgullo que lleva a disimular los propios pecados. Con el Médico es imprescindible una sinceridad absoluta, explicar enteramente la verdad y decir: Domine, si vis, potes me mundare, Señor, si quieres ‑y Tú quieres siempre‑, puedes curarme. Tú conoces mi flaqueza; siento estos síntomas, padezco estas otras debilidades. Y le mostramos sencillamente las llagas; y el pus, si hay pus. Señor, Tú, que has curado a tantas almas, haz que, al tenerte en mi pecho o al contemplarte en el Sagrario, te reconozca como Médico divino”. (Es Cristo que pasa, nn. 92-93)
“Lo que le gusta [ a Jesús] es verme amar mi pequeñez y mi pobreza, es la esperanza ciega que tengo en su misericordia…este es mi único tesoro(…)Hermana querida, te lo ruego, comprende a tu hijita, comprende que para amar a Jesús, para ser su víctima de amor, cuanto más débil sea uno, sin deseos ni virtudes, tanto más dispuesto estará a las operaciones de ese Amor consumidor y transformante” (Cartanº 197 a Sor María del Sagrado Corazón, 17 de Septiembre de 1896)
Un mundo sin Dios sólo puede ser un mundo sin sentido. En efecto, ¿de dónde viene todo? En cualquier caso, carecería de fundamento espiritual. De alguna manera, simplemente estaría ahí, y carecería de cualquier propósito o significado. Ya no habría criterios del bien y del mal. Por lo tanto, sólo tendría valor lo que es más fuerte. El poder se convierte entonces en el único principio. La verdad no cuenta, de hecho no existe. Sólo si las cosas tienen un fundamento espiritual, sólo si son queridas y pensadas -sólo si existe un Dios creador que es bueno y quiere el bien- la vida del hombre puede tener también sentido.
Señor, hoy me despertó un sueño que situó inmediatamente mi corazón en el tuyo… Era un sueño, una visión muy «real» del miedo, nuestra preocupación porqué «sin ti no podemos hacer nada…» son las circunstancias especiales que hoy padecemos… Vivir mirando al cielo…, mirándote a Ti «dormido!!!», o dejar la mirada en nosotros… una mirada que nos lleva a la desesperanza si la dejamos ahí fija… O si viendo a nuestro lado, a través de la mirada del Misionero, nos fijamos es esa Comunidad de Indígenas que hoy nos compartía un Misionero Jesuita de cómo Dios Padre y Creador nuestro se comunica al corazón de esos sus hijos, a los que aún no han llegado las palabras del Evangelio, y cómo esas Palsbras ellos las conocen y las aman en su corazón… y en lo que reciben del Cielo y Tierra ellos las identifican…, ponen nombre a cada cosa… y agradecen a Dios con el Aleluya del Amor que les llega y que reconocen… «Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su Misericordia…» Y mi sueño me llevó a lamentarme por lo que estamos viviendo… esas noticias que nos llevan a concluir que todo está perdido… Dios le dijo a JOC «hasta aquí llegarás y no pasarás…» Y sólo vemos a Jesús dormido… pero Él está hoy, como ayer, despierto y resucitado… convive con nosotros en su Iglesia, en la Eucaristía…, en el corazón de sus hijos, de sus Santos que oran sin cesar… Su presencia en nosotros, en la Eucaristía es la respuesta que esperamos…, en la Eucaristía está nuestra Salvación… Y por eso, por todo, cantamos con el mundo el Aleluya y damos gracias continúamente porque te acercas tanto a nosotros que quién te busca, te encuentra porque dejaste tu huella desde siempre en nuestro corazón de hijos, para Gloria de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo…!!!
Que alegría 🎶🎼🎶 cuándo me dijeron 💒 allí todos nuestros 💞 unidos alrededor del Altar. La unión hace la fuerza y más cuando esa unión nace de Dios¡¡ como no va el Señor a escucharnos, la confianza gana su ❤️ y ese amor que tenemos entre nosotros aumenta su AMOR por sus pequeños hijitos… Dios es más sencillo de lo que creemos, tenemos que ser naturales y hablarle como el Amigo íntimo el Amado de nuestras almas y hacer que muchos lo AMEN…❤🔥
Que todos vuelvan la mirada y el corazón a la divina Hostia saludable. Si queréis contribuir en lo que de vosotros dependa, a extender por el mundo y en lo futuro el precioso bien de que en este momento gozáis, haced que todos vuelvan la mirada y el corazón a la Divina Hostia saludable y pedid esta gracia: la unidad en la caridad.
Siervo de Dios S.S. Pio XII
Oh Jesús amado te pedimos de todo corazón esta gracia que nos indica Tu siervo Pío XII, este gran Papa que nos diste durante la persecución nazi a los judíos y que él salvó a tantos.
Con nuestra Madre, S. José y nuestro Angel Custodio. Gracias y perdón 🔥
Concha Puig
💒🎚️🙏Evangelio del día Lectura del santo Evangelio según San Marcos 4, 35-41
Aquel día, al atardecer, dijo Jesús a sus discípulos:
«Vamos a la otra orilla». Dejando a la gente, se lo llevaron en barca, como estaba; otras barcas lo acompañaban. Se levantó una fuerte tempestad y las olas rompían contra la barca hasta casi llenarla de agua. Él estaba en la popa, dormido sobre su cabezal.
Lo despertaron, diciéndole: « Maestro, ¿no te importa que perezcamos?».
Se puso en pie, increpó al viento y dijo al mar: «¡Silencio, enmudece!».
El viento cesó y vino una gran calma. Él les dijo: «¿ Por qué tenéis miedo?¿Aún no tenéis fe?».
Se llenaron de miedo y se decían unos a otros: «¿Pero quién es este? ¡Hasta el viento y el mar le obedecen!».
##ORACIÓNDELDÍAdel Evangelio de hoy del P. Rodanes La preocupación jamás ha resuelto ningún problema. Lo que resuelve problemas es la confianza, la fe. «Pues si a la hierba del campo, que hoy es y mañana se echa al horno, Dios así la viste, ¿no lo hará mucho más con vosotros, hombres de poca fe?», dice Jesús.
La vida no es por sí misma demasiado problemática, es el hombre quien carece de fe… La existencia no siempre es fácil. A veces es pesada; con frecuencia nos sentimos heridos y escandalizados por lo que sucede en nuestra vida o en la de los demás. Pero afrontemos todo esto con fe e intentemos vivir, día tras día, con la confianza en que Dios cumplirá sus promesas. La fe nos llevará a la salvación.
«No os preocupéis del mañana: el mañana se preocupará de sí mismo. Cada día tiene bastante con su propio mal». ¿Qué quiere decir esto? Hoy, busca vivir de manera justa, según la lógica del Reino, en la confianza, la sencillez, la búsqueda de Dios, el abandono. Y Dios se ocupará del resto…
Día a día. Es muy importante. Lo que nos agota a menudo son todas esas vueltas al pasado y el miedo al futuro; mientras que cuando vivimos en el momento presente, de manera misteriosa, encontramos la fuerza. Lo que tengo que vivir hoy, tengo la gracia para vivirlo. Si mañana debo hacer frente a situaciones más difíciles, Dios incrementará su gracia. La gracia de Dios se da al momento, día a día. Vivir el momento presente supone aceptar la debilidad: renunciar a rehacer el pasado o dominar el futuro, contentarse con el presente.
Que alegría 🎶🎶 cuando me dijeron.. 💒 alrededor del Altar estaremos todos unidos, Amándote, Adorando te, Reparando y dejándonos AMAR Pensar que vas a entrar en mi 💕 Jesús amado, que vamos a ser uno en Tu Amor, y como dice S. Cirilo Así como dos pedazos de cera derretidos juntos no hacen más que uno, de igual modo el que comulga, de tal suerte está unido con Cristo, que él vive en Cristo y Cristo en él
Jesús se hace presente en la Eucaristía no lo olvidemos para darse por entero a cada uno de nosotros, por eso vayamos preparados y si lo necesitamos confesemos.
Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo. ¡Oh banquete precioso y admirable¡ que alimentas nuestro espíritu Ven mi pobre corazón es todo TUYO.
GRACIAS DIOS MIO, POR EL DON INMENSO DE LA EUCARISTIA 💥
Concha Puig
Reflexión del P. Javier Mira: Evangelio según San Marcos 4, 26-34 En aquel tiempo, Jesús dijo a la multitud: «El Reino de Dios se parece a lo que sucede cuando un hombre siembra la semilla en la tierra: que pasan las noches y los días, y sin que él sepa cómo, la semilla germina y crece; y la tierra, por sí sola, va produciendo el fruto: primero los tallos, luego las espigas y después los granos en las espigas. Y cuando ya están maduros los granos, el hombre echa mano de la hoz, pues ha llegado el tiempo de la cosecha.» Les dijo también: «¿Con qué compararemos el Reino de Dios? ¿Con qué parábola lo podremos representar? Es como una semilla de mostaza que, cuando se siembra, es la más pequeña de las semillas; pero una vez sembrada, crece y se convierte en el mayor de los arbustos y echa ramas tan grandes, que los pájaros pueden anidar a su sombra.» Y con otras muchas parábolas semejantes les estuvo exponiendo su mensaje, de acuerdo con lo que ellos podían entender. Y no les hablaba sino en parábolas; pero a sus discípulos les explicaba todo en privado.
Ven, Espíritu Santo, guía esta oración para que se convierta en esa semilla que fructifique en obras buenas. Creo, espero y te amo, haz que mi fe crezca, mi esperanza se fortalezca y mi caridad se multiplique. Señor multiplica, para bien de la Iglesia y el triunfo de Tu Reino, los frutos de mi apostolado. El evangelio de hoy está formado por dos parábolas muy breves: la de la semilla que germina y crece por sí, y la del grano de mostaza. A través de estas imágenes tomadas del mundo rural, Jesús presenta la eficacia de la palabra de Dios y las exigencias de su Reino, mostrando las razones de nuestra esperanza y de nuestro empeño en la historia. En la primera parábola centra atención sobre el hecho que la semilla echada en la tierra, prende y se desarrolla por sí misma, sea que el campesino duerma o esté despierto. Él confía en la potencia interna de la misma semilla y en la fertilidad del terreno.
En el lenguaje evangélico la semilla es símbolo de la palabra de Dios, cuya fecundidad es invocada por esta parábola. Así como la humilde semilla se desarrolla en la tierra, así la Palabra obra con la potencia de Dios en el corazón de quien la escucha. Dios ha confiado su Palabra a nuestra tierra, o sea a cada uno de nosotros, con nuestra concreta humanidad.
Podemos tener confianza, porque la palabra de Dios es palabra creadora, destinada a volverse ‘el grano lleno en la espiga’. Esta parábola si es acogida, trae seguramente sus frutos, porque Dios mismo la hace germinar y madurar a través de caminos que no siempre podemos verificar y de una manera que no conocemos. Y de una manera que no sabemos.
Todo esto nos hace entender que es siempre Dios quien hace crecer su Reino. Por esto rezamos tanto, Qué venga tu Reino. Es él quien lo hace crecer, el hombre es su humilde colaborador, que contempla y se alegra de la acción creadora divina y espera con paciencia los frutos. ¿No es ésta la más pequeña de entre todas las semillas? Y aún así es el más grande de todos los arbustos. Así es la vida interior, y Cristo nos la ha dado ha conocer de esa misma manera. Te lo explico con una anécdota Un sabio quiso entender qué empujaba a sus semejantes a trabajar toda la vida. Visitó una cantera de piedra y vio un hombre que le daba al pico y pala, y le preguntó: “-¿qué estás haciendo?” -“Despedazo las piedra para el condenado de mi patrón. Curro todo el día para conseguir un trozo de pan…” – y siguió maldiciendo su poca suerte, mientras continuaba picando piedra. A un segundo obrero le preguntó el sabio lo mismo, a lo que contestó éste: -“Estoy trabajando para pagarme la casa y quitar el hambre a los míos… dentro de poco saldaré ya mis deudas…” y siguió trabajando, éste ya con ganas. Aún entrevistó a un tercero: “-¿qué haces?” El hombre alzó la cabeza interrumpiendo su esfuerzo, y el sabio reconoció un rostro radiante de fuerza y alegría: -“¿No lo ves, amigo? –y con un gesto apuntaba a un edificio lejano, aún en los comienzos-: ¡Estoy construyendo una catedral!” Entendió el sabio que los tres materialmente hacían lo mismo, pero el trabajo era distinto pues depende de cómo se realiza.
Lo importante no es la materialidad de hacer con nuestro esfuerzo sino hacia dónde va encaminado nuestro esfuerzo, hacia dónde lo lleva el corazón. Es decir, lo más importante no es el valor objetivo del trabajo, ni su consideración ante los demás en el gran teatro del mundo, sino el valor subjetivo, de realización personal: esa entrega al trabajo, con frecuencia duro, nos perfecciona.
Lo único que se tiene que hacer para poseer ese magnifico arbusto es cultivar esa pequeña semillita hasta que crezca totalmente. Así la vida interior, en un principio es como una pequeña semilla, posteriormente, dentro de nuestro corazón, crece tanto que llena todo el corazón.
Es como el amor que da verdadera felicidad, es tan pequeño al inicio que hay que irlo cultivando para que crezca y se fortalezca. Poco a poco éste se hace más fuerte hasta que se mantiene en pie por sí solo, pero sigue siendo frágil, porque cualquier hachazo puede derribarlo, por lo tanto necesita un cuidado continuo. Esto es lo que hay que hacer con la vida interior, cuidarla cuando este bien crecida, para que ningún hacha nos lo vaya a echar para abajo.Jesús, ayúdame a cumplir mi misión de vivir un cristianismo activo al servicio de Tu Iglesia. Ayúdame a ser el instrumento para que otras personas encuentren a Dios, de forma que pueda santificarme amándote de verdad, y a los demás por Ti.
Que Dios Padre te acompañe, esté en tu corazón, te cuide, te haga fuerte, alegre y fiel. Que el Dios Hijo te haga sentir su ternura y Misericordia y te quite del corazón cualquier inquietud que pueda hacerte sufrir. Que Dios Espíritu Santo te de luces en la inteligencia, fuerza en el corazón, ánimo renovado y decisión de amar con todo el corazón. Que María Santísima te haga sentir su calor de Madre, y su abrazo amoroso y tierno, y San José te cuide con su corazón de padre. En el nombre del Padre y del Hijo + y del Espíritu Santo. Amen.
Todo lo que sabemos de San José, lo podemos entrever en la Biblia, especialmente en los evangelios de San Mateo y San Lucas.
Su silencio lo caracteriza y es precisamente a través de sus obras, de sus actos de fe, confianza, y sobre todo de su amor , lo que nos descubren a San José, como un gran santo.
Dios le encomendó ser el padre adoptivo del niño Jesús y esposo de la Virgen María , un privilegio y una gran responsabilidad, el santo custodio de la Sagrada Familia . Vivió de forma sencilla, realizando en su vida cotidiana la misión que el Padre le había encomendado de la manera más perfecta posible, contribuyendo de este modo a la realización del proyecto de la salvación de Dios.
La vida de San José fue una vida de oración y silencio permaneciendo de este modo en diálogo con Dios;trabajador y honesto para mantener a su familia; padre y esposo, lleno de amor y compasión; obediente y de una profunda fe dejándose llevar en manos de Dios; hombre justo y casto , cuya imagen vemos representada por la azucena en la mano, símbolo de pureza y de su estado virginal, en la iconografía del arte cristiano.
Podríamos decir que la vida de San José, fue una peregrinación en la fe, que al igual que María, ambospermanecieron fieles hasta el final ,en lo que se le había encomendado.
Oh Dios, tú mereces un himno en Sión!!! Creo en la Comunión de los Santos… Creo en esa «nube» que me acoge, que me mantiene entre cielo y tierra recogiendo nuestro sudor y lo devuelve como lluvia temprana para fucundar la Iglesia.. Creo que Dios nos reúne y nos compacta, y el Viento de Espíritu nos va situándo en el lugar preciso para fecundar el lugar que nos ha sido designado «AMISTAD EN CRISTO» en su Iglesia para calmar la Sed y alimentar el alma…, y ser también Luz en las diferentes formas que esperan atraer, con su Belleza, aquellos que se dejen mecer al Viento de su Voluntad hasta dejarse exprimir, caer y calmar la sed que nace del deseo de ser fecundado por la Reparación, invitados al Banquete que nos anticipa la Vida Eterna… !Envíanos Señor, Tú Luz y Tú Verdad, que ellas me guíen hasta Tú Morada…! Señor, sollozo hasta el amanecer sobre aquellos que eliges para que vivan en Tus Atrios, Señor te doy gracias… Tú cuidas de la Tierra y la enriqueces sin medida… Aclama al Señor Tierra entera, aclamen al Señor, que es Rey del Universo!!!! ROSARIO AGUILAR
Que alegría 🎶🎼🎶 cuándo me dijeron..💒 que paz siente nuestro pobre 💞 cuando nos unimos con esperanza amor y humildad para abrazarnos a nuestro Dios y Señor alrededor del Altar. Que Evangelio¡¡ Amistad en Cristo con María, surgió para REPARAR POR ESE PECADO TERRIBLE por eso la Iglesia lo aprobó porque no había ningún grupo con ese carisma
Todo se ordena a la Eucaristía y todo brota de Ella. La Eucaristía es el centro de la Iglesia, como en el Cielo aparece en el centro el Cordero como Inmolado Ap 5, 6. Todo se ordena a la Eucaristía y todo brota de Ella.
Siervo de Dios Mons. Luis María Martínez Notas Íntimas
Oh Jesús amado, todo el Universo se ordena a Ti porque Tú eres dueño y Señor del Universo entero y como estás presente en la Eucaristía, ella nos renueva la vida. Con nuestra Madre, S. José y nuestro Angel Custodio. Gracias y PERDÓN SEÑOR PERDÓN 🔥🙏🏻🔥
(Una oración para que el E.S. ilumine a Europa……..Dios mío piedad¡¡¡)