Una sola facultad, una sola vida

Mirad que nos dice San Pedro Julián Eymard (enamorado de la Eucaristía):

«El alma que ama de esta manera no tiene sino una sola facultad, una sola vida: Nuestro Señor Jesucristo en el Santísimo Sacramento»

Allí está. ¡¡¡Y vive subyugado por este pensamiento!!! Cuando esto sucede hay correspondencia y comunidad de vida entre Jesucristo y nosotros. ¿Por qué no hemos de llegar a este punto? Para buscar ejemplos de virtud en la vida mortal de Jesucristo se retrocede más de 18 siglos.

Jesucristo podría decirnos: «Me habéis amado en el Calvario porque allí borré vuestros pecados: me habéis amado en el Pesebre de Belén porque me visteis dulce y amable…».

¿Por qué no me habéis amado en el Santísimo Sacramento donde estuve junto a vosotros? Vosotros no tenéis que hacer otra cosa que ligaros a Mí. «Allí estoy Yo a vuestro lado».

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