Reflexión sobre las Bienaventuranzas

Evangelio y reflexión del P. Javier Miras* un poco larga pero no tiene desperdicio
Leerla despacio y sin prisa, así he hecho yo. Muy importantes las BIENAVENTURANZAS

San Mateo 5, 1-12
Viendo la muchedumbre, subió al monte, se sentó, y sus discípulos se le acercaron. 
Y tomando la palabra, les enseñaba diciendo: «Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán en herencia la tierra.
Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados.
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos serán saciados.
Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.
Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.
Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios.
Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos.
Bienaventurados seréis cuando os injurien, y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos; pues de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a vosotros.»

  1. La palabra bienaventurados (felices), aparece nueve veces en esta primera gran predicación de Jesús. Es como un estribillo que nos recuerda la llamada del Señor a recorrer con Él un camino que, a pesar de todas las dificultades, conduce a la verdadera felicidad.
    Todas las personas de todos los tiempos y de cualquier edad buscan la felicidad. Dios ha puesto en el corazón del hombre y de la mujer un profundo anhelo de felicidad, de plenitud. ¿No notáis que vuestros corazones están inquietos y en continua búsqueda de un bien que pueda saciar su sed de infinito?, como decía San Agustín. (Confesiones, 1)
    Y así, en Cristo, encontraremos el pleno cumplimiento de nuestros sueños de bondad y felicidad. Sólo Él puede satisfacer nuestras expectativas, muchas veces frustradas por las falsas promesas mundanas. Como dijo san Juan Pablo II: “Es Él la belleza que tanto les atrae; es Él quien les provoca con esa sed de radicalidad que no les permite dejarse llevar del conformismo; es Él quien les empuja a dejar las máscaras que falsean la vida; es Él quien les lee en el corazón las decisiones más auténticas que otros querrían sofocar. Es Jesús el que suscita en nosotros el deseo de hacer de su vida algo grande.” (Vigilia de oración de la JMJ 2000 en Tor Vergata, Roma. 19 de agosto)
    El sermón de la montaña ha resonado tantísimas veces en el corazón de los cristianos de todos los tiempos, y ha sido para todos, el mensaje de la esperanza, en medio del vaivén de las dificultades del mundo. Es la paradoja de la fe, reducida su más clara expresión: bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. Es la promesa que todos deseamos ver cumplida algún día. Pero el cristiano no es el que simplemente se resigna a todo lo que le venga. El discípulo de Cristo, empuña el arado todos los días, remueve obstáculos, limpia el terreno, trabaja, porque sabe que su esfuerzo siempre será remunerado, si no aquí, sí en la otra vida.
    Las bienaventuranzas no son sólo promesas para esperar, son todo un programa de vida para reformar esta tierra. Si por un día todos los hombres fuéramos pobres de espíritu, mansos de corazón, pacíficos, misericordiosos, limpios de corazón, podríamos traer el cielo a la tierra. Es cierto que el Señor permite el mal en nuestras sociedades, la desorientación y las injusticias, pero no podemos olvidar que si lo permite, es porque está seguro de obtener de todo ello un bien mayor.
    Como cristianos nos toca testimoniar este mensaje, viviéndolo en la sencillez y cotidianidad de nuestra vida profesional y familiar, dejando a Dios la posibilidad de iluminar al mundo con la luz que emane de nuestras vidas.
     
  2. Lo que Jesús muestra en las bienaventuranzas es a El mismo. Él es el bienaventurado, el santo, la plenitud de la nueva ley. El cumplimiento de la ley del nuevo reino de Dios consistirá en seguirle, en imitarle, en ser igual que Él en la medida de lo posible.
    Una mirada más profunda nos lleva a ver en Jesús al Pobre, que sin nada vino al mundo y sin nada se irá, siendo Señor de todo lo creado. Es el Manso y el Pacífico, que se manifiesta, animando, reconciliando a los hombres con Dios, entre sí y en su interior. Las lágrimas ocuparán un lugar en su vida y será consolado por ángeles antes del sacrificio redentor. Es el Hambriento y el Sediento de la nueva justicia, que como don divino se derramará sobre la tierra. Sembrador de misericordia, alcanzará el perdón a los contritos de corazón y a las ovejas perdidas. Su limpieza de corazón llegará hasta la ausencia de todo amor propio, en un amor verdadero que se derramará sobre todos los hombres. Él es el Hijo de Dios, en una generación eterna de tal plenitud que es consustancial al Padre, “el Padre y yo somos uno”  (Jn 10, 30) dirá más adelante.
    Además, será el Perseguido por enseñar la senda del amor que el mundo no puede entender, porque está lleno de pecado. Y en la octava bienaventuranza, vemos a Cristo clavado en la cruz, el sacrificio perfecto entre el cielo y los hombres, salvando a todos. Cristo en las bienaventuranzas se muestra a sí mismo como camino de la nueva felicidad.
     
  3. Todo este aluvión de luz, de verdad y de vida, debía ser comunicado a los hombres de un modo gradual. De entrada, la mayoría no podía soportar tanta verdad pues era necesario romper los esquemas antiguos. Por eso, Cristo se revela veladamente, manifestándose a través de una moral nueva, la moral de las bienaventuranzas.
    En un primer nivel les dice que serán felices y justos si saben vivir con pobreza, con mansedumbre, con ánimo pacífico y pacificador, con corazón misericordioso, siendo limpios de corazón y llenos de rectitud de intención en lo más íntimo; que los que tienen hambre y sed de justicia la recibirán, igual que si saben llorar y llevar bien las persecuciones.
    Nunca ha hecho felices a los hombres el ansia de dinero o de poder, ni el espíritu violento, ni la rebeldía ante las dificultades, ni el corazón sucio y retorcido, ni el alma inmisericorde o duro, que no sabe sufrir con los que sufren, ni el rencor ante las persecuciones. La felicidad sólo puede estar en el amor fiel y verdadero, y las bienaventuranzas marcan la senda de un amor rico en matices que abarca las situaciones reales de la vida.
    Por otra parte el premio es extraordinario: el Reino de los cielos, con lo que significa de poseer la tierra, ser consolados, ser saciados de justicia, alcanzar misericordia, ver a Dios, ser llamados hijos de Dios y, al morir, una gran recompensa en los cielos. Esta es la plenitud del reino de Dios que Cristo anuncia. Más no se puede pedir. El reino de las bienaventuranzas es la plenitud humana alcanzada como don de Dios a los que quieren creer y vivir la nueva vida y alianza. Al final de los tiempos los justos vivirán esa bienaventuranza de un modo pleno.
    Verdaderamente, es feliz el que sabe ser pobre y vivir desprendido de las cosas de la tierra, libre de las ataduras del deseo y del ansia de posesión.
    Es feliz el que al llorar, recibe el consuelo de saber que sus sufrimientos no son inútiles y sin sentido, sino que se pueden convertir en un sacrificio que ayude a salvar a otros hombres en una comunión espiritual de los santos.
    Es feliz quien tiene dominio interior de sus pasiones, en una mansedumbre, que es poder sereno, lejos de la violencia.
    Es feliz el que sabe que todos los deseos de justicia y amor serán saciados con abundancia.
    Es feliz quien tiene buen corazón con el que sufre, en el alma o en el cuerpo, y es tratado con una misericordia que, unas veces es perdón y otras caricia.
    Es feliz el que mira al mundo, las personas o a Dios, con mirada limpia, y entiende las cosas con visión sobrenatural.
    Es feliz quien siembra paz y concordia entre los hombres, para que aprendan a amarse, también cuando son poco amables.
    Puede ser feliz, finalmente, el perseguido por ser fiel a Dios, ya que así puede asemejarse a Jesús, que es el inocente que paga las deudas de los pecadores porque los quiere con un amor que les eleva más que les juzga.

Que Dios Padre te acompañe, esté en tu corazón, te cuide, te haga fuerte, alegre y fiel. Que el Dios Hijo te haga sentir su ternura y Misericordia y te quite del corazón cualquier inquietud que pueda hacerte sufrir.
Que Dios Espíritu Santo te de luces en la inteligencia, fuerza en el corazón, ánimo renovado y decisión de amar con todo el corazón.
Que María Santísima te haga sentir su calor de Madre, y su abrazo amoroso y tierno, y San José te cuide con su corazón de padre. En el nombre del Padre y del Hijo + y del Espíritu Santo. Amen.

Domingo del Corpus Christi

El Corpus Christi es un hermoso día para celebrar la Presencia real, verdadera y sustancial de Jesucristo. Confesamos con fe llena de amor que Cristo está presente verdaderamente en las especies sacramentales.

Presencia que nos entrega a Cristo entero: con su divinidad de Verbo del Padre, con su humanidad de cuerpo y alma.

Su Presencia eucarística es el fruto de la transustanciación, que es la conversión del pan en el Cuerpo de Cristo, y es la conversión del vino en la Sangre de Cristo.

Ante su Presencia eucarística, adoramos a Jesucristo, Dios y Hombre verdadero. Y lo hacemos con todo nuestro ser que se arrodilla delante de quien es nuestro Dios y Señor.

Arrodillados en la adoración eucarística, nos unimos a su sacrificio redentor para expiar y reparar con quien nos ama dando su vida en la Cruz.
Y podemos comulgar su Cuerpo y su Sangre porque Cristo entero, verdadera y sustancialmente está presente en el pan y el vino transformados por la invocación del Espíritu Santo.

Domingo para amar a Aquel que nos ama de tal manera que ha querido permanecer en la Eucaristía para comunión de los enfermos y moribundos. Y para ser alimento de vida eterna para los que le comulgan y adoran en la esperanza de resucitar con Él en el último día. Cristo volverá para resucitarnos con Él. La Eucaristía es prenda de vida eterna y de futura resurrección.

Padre Carlos

Homilía del Padre Ignacio, sacerdote de San Bonifacio:

Cuando miro Tu Corazón…

OH SEÑOR MIO Y DIOS MIO!!!
Cuando miro Tu Corazón y sé que palpita de AMOR por mi pobrecita nada, por todos nosotros… todo mi ser se llena de paz… es como si corazón y corazón se unieran en un solo palpitar…. verdad mis hermanos en Cristo?? si no tenemos que estar rompiéndonos la cabeza para hacer oración solo mirarlo y saber, sentir como Él también nos mira… su Mirada es tan hermosa que rebosa, abraza, y sella nuestro pensamiento con su Palabra y entonces ya no hay dos corazones solo hay uno solo ❤️ un solo palpitar en su AMOR. Ya no existe nada más… nuestros sentidos se acallan y nuestro Jesús amado empieza a moldearnos a su manera…. somos arcilla de amor en sus manos… Dejémonos hacer.. y le digo concha de Jesús y Jesús de concha..
Díselo tu…💞

Concha Puig

Oración St. Isabel de Trinidad

¡Oh Dios mío Trinidad a quien adoro! Ayúdame a olvidarme totalmente de mi para establecerme en Vos, inmóvil y tranquila, como si alma estuviera ya en la eternidad. Que nada pueda turbar ni paz, ni hacerme salir de Vos, oh mi inmutable, si no que cada momento me sumerja más íntimamente en la profundidad de Vuestro misterio.
Pacificad mi alma; haced de ella vuestro cielo, vuestra morada predilecta, el lugar de vuestro descanso. Que nunca os deje allí solo si no que permanezca totalmente en Vos, vigilante en mi fe, en completa adoración y en entrega absoluta a vuestra acción creadora.¡Oh mi Cristo amado, crucificado por amor! Quisiera ser una esposa para vuestro corazón; quisiera cubriros de gloria; quisiera amaros… hasta morir de amor. Pero reconozco mi impotencia. Por eso os pido ser «revestida de Vos mismo,» identificar mi alma con todos los sentimientos de vuestra alma, sumergirme en Vos, ser invadida por Vos, ser sustituida por Vos para que mi vida sea solamente una irradiación de vuestra Vida. Venid a mi como Adorador, como Reparador y como Salvador.
¡Oh Verbo eterno, Palabra de mi Dios! Quiero pasar mi vida escuchándoos; quiero ser un alma atenta siempre a vuestras enseñanzas para aprenderlo todo de Vos. Y luego, a través de todas las noches, de todos los vacíos, de todas las impotencia, quiero mantener mi mirada fija en Vos y permanecer bajo vuestra luz infinita.
¡ Oh mi Astro querido! Fascinadme de tal modo que ya no pueda salir de vuestra irradiación divina.
¡Oh Fuego abrasador, Espíritu de amor! Venid a mi para que se realice en mi alma como una encarnación del Verbo. Quiero ser para El una humanidad suplementaria donde renueve todo su misterio.
Y Vos oh Padre, proteger a vuestra pobre criatura, «cubrirla con vuestra sombra», contemplad solamente en ella al «Amado en quien habéis puesto todas vuestras complacencia».
¡Oh mis Tres, mi Todo, mi Bienaventuranza, Soledad Infinita, Inmensidad donde me pierdo! Me entrego a Vos como víctima. Sumergios en mi para que yo me sumerja en Vos hasta que vaya a contemplar en vuestra luz el abismo de vuestras grandezas. Amén

Acto de Reparación y Consagración a los Corazones de Jesús y María Jueves 1 de junio

Este jueves día 1 de Junio renovaremos nuestra Consagración a los Corazones de Jesús y María ( llevar la de los otros años si la conserváis) será como siempre delante del Sagrado Corazón como podéis leer en la Placa el mismo donde se hizo la primera Consagración de España en el año 1911 (fue antes que en el Cerro). Es un privilegio que tendremos. Cuantas gracias y bendiciones vamos a recibir. ¡Te esperamos!

Concha Puig

Jueves dia 1 de Junio💞💞💞
⛪ -Lugar: Cripta de la Almudena.
🕠 -Hora : 17,30h :
🌹Exposición del Santísimo,
🌹Rezo Sto. Rosario,
🌹Consagración al Sdo Corazón de Jesús, y
🌹Peticiones de REPARACIÓN.
⛪ -18,30: Santa Misa
⚡ Celebran Padre José Antonio Iniesta y Padre Carlos Melero

🎼NOS ACOMPAÑA LA CORAL ALBORADA🎼

Invita a familiares y amigos

¡Te esperamos!

Consagración de España al Sagrado Corazón de Jesús (30 de Mayo de 1919 – 2023)

El 30 de Mayo de 1919 el rey Alfonso XIII consagró España al Sagrado Corazón de Jesús, en el Cerro de los Ángeles, cerca de Madrid, ante un gran monumento e imagen de piedra del Sagrado Corazón de Jesús situada en lo alto. Se trata del centro geográfico de España. Este año 2023 celebramos el 104 Aniversario de su Consagración.

Consagración al Corazón de Jesús:

Corazón de Jesús, ¡cuántas veces te he ofendido!

Corazón de mi Señor, ¡cuánto te he ignorado!
¡Amadísimo Corazón de Jesucristo, despreciado por el mundo, y por tantos ultrajado.
Ahora vengo a este tu Corazón, abierto por mí, por cada uno de nosotros, a dar satisfacción, consuelo y a reparar por el mal en la Iglesia, que es el que más te duele, y por el mal del mundo.

Vengo a este Corazón que palpita en la Eucaristía, en cada sagrario de la tierra, en cada altar donde estás expuesto; vengo a este Corazón en el que encuentro siempre refugio; vengo, mi Señor y Salvador, a decirte que te amo y que en ti confío, que consagro mi vida a ti.
¡Soy todo tuyo, Señor!

Deseo, mi Dios, tener tus mismos sentimientos:
que mi corazón sea como el tuyo, humilde y manso, ardiente de amor y lleno de misericordia para con todos.
Recibe, Jesús mío, esta consagración, como me recibes Tú siempre, en tu Corazón.
Amén.

Santa Margarita María de Alacoque

Reflexión al Evangelio de Pentecostés

Buenos días mis hermanos en Cristo. Que alegría….hoy vamos a vivir la Sta. Misa con mucha devoción, amor y humildad, para que nuestro Jesús amado imponga sus manos sobre nuestras cabezas y la Luz del Espíritu Santo nos cubra con su LUZ y nos haga muy suyos.. .nuestro corazón va a ser grande en su AMOR 💘

Evangelio según San Juan 20, 19-23
Al anochecer de aquel día, el día primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. En esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo:

Paz a vosotros
Y diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió:

Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío Yo
Y dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo:
Recibid el Espíritu Santo a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos. ¡Gloria a Ti Señor!

Reflexión del P. Javier Miras sobre el Evangelio de hoy:
“Jesús, cuando anuncia y promete la Venida del Espíritu Santo, le llama el «Paráclito», literalmente «aquel que es llamado junto a uno», Advocatus (Jn 14, 16. 26; 15, 26; 16, 7). «Paráclito» se traduce habitualmente por «Consolador», siendo Jesús el primer consolador (cf. 1 Jn 2, 1). El mismo Señor llama al Espíritu Santo «Espíritu de Verdad» (Jn 16, 13)”. (Catecismo n. 692). E.S. instaura la definitiva comunicación de Dios a los hombres.
En el Credo que se recita en la Misa se dice algo más de esta Persona Divina: “Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas”.
La acción del Espíritu Santo es central para la vida del cristiano. A Él se le atribuye la obra de la santificación de las almas, porque es Amor, el Amor del Padre al Hijo y el Amor del Hijo al Padre. Y la santificación es una obra de amor
El Espíritu Santo santifica por medio de la gracia, de las virtudes y de sus dones. Estos dones son: Sabiduría: es un don que nos hace saborear las cosas de Dios; Entendimiento: es un don que nos ayuda a entender mejor las verdades de nuestra fe; Consejo: es un don que nos ayuda a saber lo que Dios quiere de nosotros y de los demás;  
Fortaleza es un don que nos da fuerzas y valor para hacer las cosas que Dios quiere; Ciencia: es un don que nos enseña cuáles son las cosas que nos ayudan a caminar hacia Dios; Piedad: es un don con el que amamos más y mejor a Dios y al prójimo; Temor de Dios: es un don que nos ayuda a no ofender a Dios cuando flaquee nuestro amor.

 Al comienzo de su pontificado, San Juan Pablo II invitó a un obispo polaco -Mons. Ablewicz- para que le predicara los ejercicios espirituales en la Cuaresma. El obispo aceptó, y en uno de sus sermones dijo: El Espíritu Santo nos enseña que, aunque avancen los años, podemos conservar la juventud espiritual. (…) Nuestro testimonio cristiano debe ser siempre joven. Un verdadero testigo de Cristo no envejece nunca. En efecto, Cristo no envejece nunca, es el mismo ayer, hoy y siempre (Hb 13, 8). Él nos da al Espíritu Santo, que nos rejuvenece espiritualmente y mantiene a la Iglesia en una permanente juventud” (J. Ablewicz, Seréis mis testigos, p. 237).
Se cuenta del Papa San Juan XXIII que, al principio de su pontificado, y, especialmente, en la víspera del anuncio de la convocatoria del Concilio Vaticano II, no podía conciliar el sueño, y se hizo este razonamiento, que él mismo dio a conocer: “Me costaba un poco conciliar el sueño en los primeros días de ser Papa, pero pronto me di cuenta de que eso era una tontería. Me dije a mí mismo: Juan, ¿por qué no duermes? ¿Eres tú, el Papa, o es el Espíritu Santo quien gobierna la Iglesia? Es el Espíritu Santo, ¿verdad?… Pues, entonces, duérmete…”(que bonito)
La Tercera Persona de la Santísima Trinidad transformó a los discípulos del Señor. Los evangelistas no ocultaron su miedo, sus respetos humanos, que estaban escondidos por temor a los judíos. Pero la efusión del Divino Espíritu el mismo día de Pentecostés, los enciende y  predican ante la muchedumbre, hablan de Cristo a miles de personas….
«Si nos dejamos guiar por ese principio de vida presente en nosotros, que es el Espíritu Santo, nuestra vitalidad espiritual irá creciendo y nos abandonaremos en las manos de nuestro Padre Dios, con la misma espontaneidad y confianza con que un niño se arroja en los brazos de su padre. Viejo camino interior de infancia, siempre actual, que no es blandenguería, ni falta de sazón humana: es madurez sobrenatural, que nos hace profundizar en las maravillas del Amor divino, reconocer nuestra pequeñez e identificar plenamente nuestra voluntad con la de Dios”. (San Josemaría. Es Cristo que pasa, n. 135).
Dios, Padre y fuente de toda luz, que iluminó los corazones de los discípulos derramando en ellos el Espíritu Santo, os bendiga y les conceda la abundancia de sus dones.
El fuego admirable que apareció sobre los discípulos purifique vuestros corazones de todo mal y os ilumine con su luz.
El Espíritu, que por la proclamación de una misma fe reunió a los pueblos de diferentes lenguas, os haga perseverar en esa misma fe y llegar, gracias a ella, a la visión que esperais.
Y la bendición de Dios todopoderoso, del Padre, del Hijo + y del Espíritu Santo, descienda sobre vosotros y permanezca para siempre. AMEN

Evangelio de hoy, Jesús te pregunta: ¿me amas?

Evangelio según San Juan 21, 15-19
Habiéndose aparecido Jesús a sus discípulos, después de comer, le dice a Simón Pedro:Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que estos
Él le contestó:«Sí, Señor, Tú sabes que te quiero».
Jesús le dice Apacienta mis corderos
Por segunda vez le pregunta:Simón, hijo de Juan, ¿me amas?
Él le contesta: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero».
Él le dice
Pastorea mis ovejas.
Por tercera vez le pregunta: Simón, hijo de Juan, ¿me quieres ?.
Se entristeció Pedro de que le preguntara por tercera vez: «¿Me quieres?» y le contestó: «Señor, tú conoces todo, tú sabes que te quiero».
Jesús le dice: Apacienta mis ovejas. En verdad, en verdad te digo: cuando eras joven, tú mismo te ceñías e ibas adonde querías; pero, cuando seas viejo, extenderás las manos, otro te ceñirá y te llevará adonde no quieras».
Esto dijo aludiendo a la muerte con que iba a dar gloria a Dios. Dicho esto, añadió:
Sígueme.

Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que estos ? Es impresionante la pregunta que el Señor le hace!!
También a ti a mi a todos nos la hace… me amas C… P… R… C…G.. ¿ME AMAS?!!
Obras son amores y no buenas razones…. Amarte Jesús amado no es cualquier cosa..
Esas 6 palabras encierran un AMOR distinto a los otros amores… meditemos en nuestro pobres corazones delante del Sagrario o en la soledad de nuestra habitación la pregunta que hoy de una manera especial nos hace nuestro Rey y Señor…seamos sinceros.. ese AMOR a Dios requiere una entrega, un seguimiento desprendimiento total….. y humildad…mañana en la Adoración seguiremos meditando Lo que me preguntas, nos preguntas :
¿ME AMAS MAS QUE A NADA EN ESTE MUNDO?

En la reflexión del Evangelio cuando digo que el Amor a Dios es distinto a otros amores me refiero no solo a los amores de novios etc… ahí entra el amor de padres, hijos, hermanos, amigos etc.. y también la palabra renuncia ..esa palabra a veces salva una familia, salva tu honradez en los negocios y mucho más….

Concha Puig

Mañana sábado Adoración en la Catedral

Mañana sábado día 27 en vísperas de la gran fiesta de Pentecostés, tendremos todos los grupos de la Archidiócesis de Madrid, un encuentro de Adoración con el Santísimo para preparar la llegada del Espíritu de Santo.
Amistad en Cristo con María, estamos invitados y nuestro turno de Adoración será de 13h a 13.30h en LA CAPILLA DEL SANTISIMO EN LA CATEDRAL.

Sería estupendo que cuantos más asistamos mejor, es una bonita manera de vernos y como grupo que somos, asistir juntos a esta invitación de Amor a la Sta. Eucaristía
Os espero con la ilusión de ir preparando así, la gran fiesta de Pentecostés… Es una preciosa manera de terminar la novena al Espíritu Santo

¡Estáis invitados!

En las profundidades del corazón

Mis palabras ya no dicen nada, porque lo que hay ahí, en el fondo, es algo indefinible, cualquier palabra desfiguraría el sentido de lo que se quiere expresar. Por eso solo se puede permanecer; es como el que ha llegado al fondo del mar y la presión, por la profundidad, adormece los sentidos y lo que se percibe sólo se percibiera en el fondo de nuestro corazón, sin que pueda llegar ahí nuestra sensibilidad, emoción, entendimiento… Las maravillas que se experimentan en el fondo del mar no se perciben por los sentidos, pero quedan ahí, impresas en el fondo de nuestro ser, y nos introducen en corrientes de agua que nos embargan y nos purifican y nos transforman… Y nuestro ser, cuando sale de nuevo a flote, ya no puede ser el mismo… queda transformado en su conciencia por el agua pura del fondo de su ser en el que se ha sumergido y en el que Dios habita… y que se manifiesta como «una inmensa claridad»… y que su Paz es muda y su Amor sin límites… Solo se puede comunicar al fondo del corazón del «otro»… el corazón abierto del otro.

Rosario Aguilar