En la solemnidad de Cristo Rey

Mis hermanos en Cristo:

SOLEMNIDAD DE CRISTO REY. ¡Qué hermoso lo que le pedimos en la Misa!

«Dios todopoderoso y eterno, que quisiste recapitular todas las cosas en tu Hijo muy amado, Rey del universo, haz que la creación entera, liberada de la esclavitud, sirva a tu Majestad y te glorifique sin fin. Amén.»

Solo ante Ti toda rodilla se doble. A Ti todo Honor, Toda Gloria y Adoración. Todos a una levantando nuestras manos y ojos al Cielo aclamamos:

¡¡¡VIVA CRISTO REY DEL UNIVERSO!!!

Alegrémonos, Él nos tiene muy cerca, pues nos da el «poder» de Reparar ❤️ por el Amor y la Adoración…
Unidos en la Sta Misa en Comunión de hermanos, cantando sus Alabanzas. La unión hace la fuerza 🔥

Cuánto necesitamos tu perdón

¡¡Cuanto necesitamos tu perdón!!! No permitas, Señor, que nunca nos apartemos de Ti. Tú eres nuestra esperanza, nuestro todo. Señor, ayúdanos a reparar nuestras faltas, ese dolor de corazón que a veces sentimos por haberte ofendido es nuestro perfume de Amor que postrados ante Ti derramamos a Tus pies.

Con cuánto Amor debiste mirar a la mujer pecadora cuando besaba tus pies… Queremos entrar, Jesús amado, en el abismo de tu mirada… Como entró la mujer pecadora en la casa del fariseo.

Le perdona todo, porque ha amado mucho; ella Adora y Repara a Jesús. Cuando Dios perdona, OLVIDA.

El amor es la fuerza del alma y la llave que abre todas las puertas 🔥

El encuentro con Jesús

Yo creo que la característica especial de todos los santos, es que un día se encontraron con Jesús cara a cara y se dieron cuenta de que, ese encuentro era puro DON. Y que, para llegar a él era necesario desearlo fuertemente y pedirlo con asiduidad. Por eso, cuando la persona tiene un encuentro con Jesús ya no puede separarse de Él, ya no puede vivir lejos de su presencia; no puede priorizar nada por valioso que le parezca… Pues, las experiencias vividas a su lado, son irrepetibles. De ahí que, vivir con Jesús haga personas íntegras. ¿Me paro alguna vez a recordar, ese encuentro que tuve con Jesús y que, marcó mi vida?

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Cada Paso me acerca más a Dios

En nuestro peregrinar por esta vida debemos tener presente que por alguna razón estamos aquí. No es una casualidad, al contrario, es una causalidad. La causa primera es Dios, nuestro Creador. La causa primera es eterna, no tiene principio ni fin. Dios nos creó para ser felices, para tener también vida eterna. Dios en su infinita bondad nos regaló el libre albedrío, es decir la opción de elegir el Bien o el mal. Ya sabemos que el ser humano pecó y optó por el mal, me refiero a nuestros primeros padres: Adán y Eva. Pero Dios, en su misericordia, envió a su Hijo Amado Jesús para que se realizara la Redención. Los cristianos estamos llamados a seguir los pasos de Jesús. Debemos amar a Dios y a nuestro prójimo. A veces en este peregrinar se nos presentan muchas dificultades, sufrimientos, inestabilidad. Son las pequeñas cruces, porque si queremos a Jesús y optamos por seguirlo deberemos ser valientes para vencer las iniquidades y sufrimientos que aparecerán tarde o temprano.

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La cruz de Cristo como signo e instrumento de salvación

Por Beatriz Azañedo, publicado en Cathopic.com

En el mundo antiguo la crucifixión representaba un método de ejecución cruel y humillante.

La muerte en Cruz de Jesús se convirtió el mediodía de un Viernes Santo en Jerusalén, en el Monte Gólgota, en el símbolo de la mayor muestra de amor de todos los tiempos. Y todos los seguidores de Cristo verían el signo de la cruz ya con otros ojos.

Pero no será hasta el siglo V d. C. cuando se convierta en el símbolo del cristianismo, porque mientras tanto era la figura de un pez la que representaba la búsqueda de la verdad profunda oculta a simple vista, como los peces se ocultan bajo las aguas. Ichtys significa pez en griego y es un acrónimo, una palabra formada por la unión de las iniciales de varias palabras. Las palabras que conforman ichtys son: Iησοῦς Χριστὸς Θεοῦ Υἱὸς Σωτήρ, que significa “Jesucristo, Hijo de Dios, Salvador”.  

El pez era una especie de “contraseña”, un signo de reconocimiento mutuo entre cristianos cuando practicaban su religión clandestinamente. Al encontrarse, uno de ellos dibujaba una línea curva y, si el otro la dibujaba a la inversa completando el símbolo de un pez, podían estar seguros de que ambos eran cristianos.

El pez sigue siendo un símbolo usado por los cristianos de Oriente y África. Su origen se encuentra en el Nuevo Testamento, en el que Jesús se refería a sus apóstoles como “pescadores de hombres”.

Tras la muerte de Jesús el cristianismo sufrió grandes persecuciones hasta que el emperador Constantino promulgó el Edicto de Milán en el año 313, que garantizaba el fin de estas persecuciones y su libertad de culto. 

La adopción de la cruz como símbolo cristiano puede atribuirse a las comunidades coptas de Egipto por una semejanza gráfica con el ankh, que significa “vida” o “la llave de la vida” y que fue heredado de la antigua religión egipcia. Los coptos tuvieron un papel fundamental en el ascenso del cristianismo: Constantino tuvo que luchar por el poder contra su rival Majencio y buscó apoyos en los territorios de Oriente, donde el cristianismo era más fuerte.

Eusebio de Cesarea, autor de una biografía sobre el emperador, narra que antes de la batalla del Puente Milvio (312 d.C.) Constantino tuvo la visión de una cruz en el cielo y más tarde, “en sus sueños, el Cristo de Dios se le apareció con el mismo signo que había visto en los cielos, y le ordenó que abrazara ese signo que había visto en los cielos, y que lo usara como un talismán en todos los combates con sus enemigos”.

El símbolo que usó Constantino no era la cruz que conocemos, sino un crismón, un anagrama formado por las letras griegas ji (representada como una X) y rho (representada como una P). La X y la P son las dos primeras letras de la palabra Χριστός, “Cristo” en griego.

Más adelante la letra ji fue sustituida por la tau (representada como una T), como abreviación de la palabra stauros “cruz” en griego, significando “Cristo en la cruz”. Gracias a su asociación con el ankh egipcio, la cruz, que había sido durante siglos un instrumento de tortura, se convertía en la promesa de la vida eterna.

La cruz para los cristianos, es el mayor signo de amor. Pero no un amor como el que nos venden ahora sentimental y superficial, sino el Amor verdadero.

¿Quién más impotente que un hombre crucificado? Manos y pies clavados y horrorosamente heridos. Un crucifijo parece inútil, pero eso ha cambiado la historia. Este hombre impotente ha realizado el acto más incisivo de toda la aventura humana. Esas manos clavadas nos han rescatado, esos pies destrozados han inaugurado el camino del cielo.

FABIO ROSINI, EL ARTE DE RECOMENZAR

En la cruz vemos la grandeza y belleza de morir por amor. Y mirar el crucifijo nos puede hacer entender que cuanto más muramos de nosotros mismos, de nuestras miserias, de nuestro egoísmo, de nuestro mal carácter, más crecerá la Vida en nosotros.

Siempre tendremos preocupaciones, problemas, inquietudes que se convierten en cruces. Quien cree no tener una cruz es porque no está mirando su vida con sinceridad. Limitaciones, problemas, enfermedades, carencias nos atañen a todos…

¿Y si los “noes” que la vida nos trae fuesen algo de lo que no debemos escapar?

FABIO ROSINI, EL ARTE DE RECOMENZAR

Resignación, frustración, tristeza… son algunos de los sentimientos que puede sembrar en nuestro interior una cruz. Pero ¿y si Jesús hubiera escapado de aceptar Su cruz? 

Aceptar esos amargos “noes” que la vida nos dice, es aceptar lo que somos y hacer las paces con uno mismo. Pero este acto solo se puede hacer mirando un crucifijo. 

Hasta Jesús, siendo Dios, aceptó Su condición de hombre en la Tierra y decidió acoger un plan doloroso, pero de una Belleza redentora.

Qué bueno sería mirar a partir de hoy todos esos límites que encuentro en mi historia y en mi vida desde la Cruz de Jesús. Y contemplar su aspecto y decirle: Amén! Este soy yo, estas son mis fragilidades. Tú sabes los porqués de estos “noes”. En esto me parezco a ti, mucho más que en mis cualidades. En mis pobrezas estoy cerca de ti. 

FABIO ROSINI, EL ARTE DE RECOMENZAR

Tener el suficiente abandono en Cristo para confiar en que hay un sentido, un plan y una belleza en cada cruz que se nos presenta. Con Él, las cruces se pueden convertir en Vida. Si Le confiamos nuestras miserias, nuestras preocupaciones, en definitiva: nuestra vida, transforma el dolor de una cruz en tierra donde será fecunda Su Gracia.

San Juan Apóstol y Evangelista, ejemplo de fidelidad y valentía en su amor a Jesús

Mi Libro de Oraciones: 27 de Diciembre: San Juan, Apóstol y Evangelista  (6-104)

San Juan Apóstol y Evangelista es, sin duda, el discípulo a quién más amaba Jesús, los amaba a todos, obviamente, eran sus apóstoles, sus discípulos. Lo que sucede, según mi parecer, es que Jesús apenas vio a San Juan, supo que era un ser fiel, su característica era la fidelidad, era un ser que tenía mucha ternura, aunque le llamaran Hijo del Trueno.

Y, ¿qué significa trueno? Es el ruido potente que sigue a la luz del rayo. Jesús apenas lo vio supo que podía contar con este apóstol hasta el final. Jesús es la luz del rayo, en sentido figurado, y San Juan Apóstol es el discípulo que, como el Trueno, con inmenso ruido potente, profundo, estremecedor, nos dará a conocer el mensaje final en el Apocalipsis.

Y, lo principal, en San Juan se conjugan, se entrelazan su valentía con su ternura. No olvido el relato de La Última Cena, realmente conmovedor y que me agrada mucho… Cuando San Juan apoya su cabeza en el hombro de Jesús. Por eso Jesús dejó al cuidado de San Juan a su mayor tesoro… Su Madre. En la Cruz Jesús nos da por Madre, a la Santísima Virgen María. Nosotros, también seamos fieles y valientes para estar al lado del Bien, y acompañemos a las personas solas que están sufriendo. Pienso que lo que se anuncia en el Apocalipsis se está cumpliendo. Hay señales claras y patentes que en cualquier momento Jesús responderá a nuestros ruegos cuando clamamos de corazón diciendo VEN, SEÑOR JESÚS.

Pilar Muñoz Rivera
Grupo de Amistad en Cristo con María de Chile

La mujer adúltera perdonada

¡¡¡Qué bonito Evangelio el de la mujer adúltera perdonada por Jesús!!! ¿Quién no se conmueve viendo tu delicadeza, Señor? Quien lo lea y medite, ¿cómo no dirá esta oración con la misericordia de Jesús y unido a su caridad tierna, compasiva y comprensiva?

Te pido, Dios mío, por todas esas pobres mujeres maltratadas, burladas, poco o nada valoradas por sus maridos, que por falta de AMOR han caído en el pecado del adulterio. ¡¡¡POR FALTA DE AMOR han buscado amor!!! Mientras el mundo las juzga con dureza, y a veces los familiares miran hacia otro lado, señalándolas con desprecio y erigiéndose ellos en cumplidores religiosos, sin comprenderlas, casi escupiéndolas, TÚ, Jesús mío, les abres Tu Corazón y las miras con un Amor tan grande que si pudieran verlo, su corazón vibraría para ir al ÚNICO CAMINO, LA ÚNICA VERDAD Y LA ÚNICA VIDA.

Por ellas, mis amigos en Cristo. Señor, que vuelvan a Ti, que busquen Tu Amor, que se refugien en Ti… ❤

La Verónica, valentía de una mujer

Por Beatriz Azañedo, publicado en Cathopic.com

Seguro que muchos de vosotros os habéis encontrado en la situación de ver a alguien en peligro, llorando, o caído en el suelo… y habéis sentido un impulso tan fuerte dentro de vosotros para ir a ayudarle que nada ni nadie os ha podido frenar.

Pues esto le pasó a aquella mujer que recibió el nombre de “la Verónica” cuando vio a Jesús sufriendo en su camino al Calvario.

No le importaron los soldados que rodeaban a Jesús para que nadie se acercara a Él, ni tampoco la paró el hecho de que la tradición judía prohibiera llorar por los condenados a muerte. Su amor era mucho más fuerte.

Seguramente sería una de aquellas mujeres que llevaba tiempo siguiendo a Jesús y escuchando su palabra. Triste, sufriendo por su Señor, seguía a la muchedumbre que se dirigía al Calvario para su crucifixión. Vería de lejos a su Santa Madre y a María Magdalena llorando, pero consoladas. La Virgen sabía la belleza que había detrás de todo esto.

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¡Cristo ha resucitado!

Vivamos con alegría la Resurrección del Señor, es el gran regalo de la ESPERANZA. Un día seguiremos viviendo eternamente, junto a nuestros seres queridos, que nos han precedido!!! Juntos en Adoración ante Dios estaremos.
Como Cristo subió al Padre, subamos nosotros cada día un peldaño envueltos en el fuego de su Amor, que cada latido de nuestro corazón sea un TE AMO!!❤

Santo, santo, Santo eres Tú, mí Dios y Señor!!!

Aleluya!!!🙏🏻🎼🙏🏻🎼🙏🏻🎼🙏🏻CRISTO VIVE!!!

¿Cristo vuelve o no vuelve?

juiciofinal4_150“Yo, Jesús, he enviado a mi mensajero para dar testimonio de estas cosas a las Iglesias. Yo soy el Retoño de David y su descendencia, la Estrella radiante de la mañana. El Espíritu y la Esposa dicen: ‘¡Ven!’, y el que escucha debe decir: ‘¡Ven!’ Que venga el que tiene sed, y el que quiera, que beba gratuitamente del agua de la vida. Yo advierto a todos los que escuchan las palabras proféticas de este Libro: ‘Si alguien pretende agregarles algo, Dios descargará sobre él las plagas descritas en este Libro. Y al que se atreva a quitar alguna palabra de este Libro profético, Dios le quitará su parte del árbol de la vida y de la Ciudad santa, que se describen en este Libro’. El que garantiza estas cosas afirma: ‘¡Sí, volveré pronto!’ ¡Amén! ¡Ven, Señor Jesús! Que la gracia del Señor Jesús permanezca con todos. Amén.”(Ap.22, 16-21)

 

Con esas palabras concluye el Apocalipsis. Cristo vuelve. Así nos lo dice la doctrina de la fe. Así lo afirmamos al recitar el Credo: “… y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos”. Este es un artículo fundamental de nuestra fe católica. En la Misa exclamamos: “Cada vez que comemos de este Pan y bebemos de este Cáliz, anunciamos tu muerte, Señor, hasta que vuelvas”. O bien, “Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección, ¡Ven Señor Jesús!”Son palabras que decimos para pedirle que vuelva pronto, que no se tarde en venir. Pero se nos ha hecho tal la costumbre de pronunciarlas que hemos perdido de vista su real significado.

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