Comentario a la lectura del Domingo 30 de octubre

Dios creó estas maravillas del mundo para todos sus hijos. Señor que mis ojos, nuestros ojos miren a través de los Tuyos. Buenos días, qué alegría cuando… hoy nuestra cita SEMANAL alrededor del Altar uniendo nuestros corazones a Tu corazón.

Jesús amado, olvidándome de mí para entrar de lleno en Tú Amor y así, siendo Tú quien vive en mí, en nosotros pedir por mis hermanos… que hermosura!! con nuestra Madre, San José y nuestro Ángel Custodio. Gracias y perdón. Pedimos por los INCENDIOS que sigue habiendo y por la desgracia que ha habido en Seúl, Corea del Sur.

Concha Puig

Primera lectura
Lectura del libro de la Sabiduría 11, 22 – 12, 2

Señor, el mundo entero es ante ti como un grano en la balanza,
como gota de rocío mañanero sobre la tierra.
Pero te compadeces de todos, porque todo lo puedes
y pasas por alto los pecados de los hombres para que se arrepientan.
Amas a todos los seres
y no aborreces nada de lo que hiciste;
pues, si odiaras algo, no lo habrías creado.
¿Cómo subsistiría algo, si tú no lo quisieras?,
o ¿cómo se conservaría, si tú no lo hubieras llamado?
Pero tú eres indulgente con todas las cosas,
porque son tuyas, Señor, amigo de la vida.
Pues tu soplo incorruptible está en todas ellas.
Por eso corriges poco a poco a los que caen,
los reprendes y les recuerdas su pecado,
para que, apartándose del mal crean en ti Señor.

Palabra de Dios

Jesús te llama…

Cuánto nos enseñas Jesús amado cada día, cada minuto, cada segundo. Tu Palabra siempre es Nueva ¿Sabemos interpretarla?… ¿Llevarla a nuestra vida? ¿Somos hipócritas? No olvidemos que Dios lee hasta el fondo de nuestros corazones. Él sabe que aún viéndolo en la cruz, le darán la espalda …¡Ay Señor! Si caminamos en íntima Amistad contigo, Amor de los Amores, sabremos interpretar y discernir los signos y nada ni nadie podrá confundirnos. Serás Tú Jesús mío quien viva en mí, en nosotros y así Amaremos como Tú AMAS que es lo que nos pides…pues desde la Cruz nos lo enseñas.

Concha Puig 

Oración a San Juan Pablo II

¡Oh San Juan Pablo, desde la ventana del Cielo danos tu bendición!

Bendice a la Iglesia, que Tú tanto has amado, servido, y guiado, animándola a caminar con coraje por los senderos del mundo para llevar a Jesús a todos y todos a Jesús.

Bendice a los jóvenes, que han sido Tu gran pasión. Concédeles volver a soñar, volver a mirar hacia lo alto para encontrar la Luz verdadera, que ilumina y lleva a la única Verdad.

Bendice a las familias, ¡bendice cada familia! Tú advertiste el asalto de Satanás contra esta santa e indispensable institución. San Juan Pablo, con tu oración protege las familias y cada vida que brota en la familia. Ruega por el mundo entero, todavía marcado por tensiones, guerras e injusticias. Tú te opusiste a la guerra invocando el diálogo y sembrando el Amor y la Paz. 

Intercede  por nosotros, para que seamos incansables sembradores de paz. Oh San Juan Pablo, desde la ventana del Cielo, donde te vemos junto a María, haz descender sobre todos nosotros la bendición de Dios. Y abraza a nuestra Madre y a San José de nuestra parte. Amén. 

Amistad en Cristo

Comentario al Evangelio del Domingo 23 de octubre

Domingo del Señor 

“¡Qué alegría cuando me dijeron vamos!” a nuestra cita semanal a encontrarnos todos unidos alrededor del altar para pedir los unos por los otros. Qué maravilla Señor, es una forma de practicar la humildad. El evangelio de este domingo pasado lo dice muy claro, por eso Jesús tiene que reinar nuestro corazón en nuestros pobres corazones. Entonces Él será nuestra humildad, nuestra santidad. Desde la cruz ¿qué nos enseña? Desde el Sagrario ¿qué nos enseña? Nos unimos al grito del publicano “Oh Dios, ten compasión de este pecador”… Mira Jesús amado qué pobrecitos somos, te damos nuestra pobreza… Tuyos somos. Gracias por amarnos tal como somos. Junto a nuestra Madre, San José y nuestro Ángel Custodio. “Santo, Santo, Santo”. 

Concha Puig

Evangelio del Domingo 23 de octubre 

Lectura del Santo Evangelio según San Lucas 18, 9-14 

En aquel tiempo, Jesús dijo esta parábola a algunos que se confiaban en sí mismos por considerarse justos y despreciaban a los demás:

«Dos hombres subieron al templo a orar. Uno era fariseo; el otro, publicano. El fariseo, erguido, oraba así en su interior:

“¡Oh Dios!, te doy gracias porque no soy como los demás hombres: ladrones, injustos, adúlteros; ni tampoco como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago el diezmo de todo lo que tengo”.

El publicano, en cambio, quedándose atrás, no se atrevía ni a levantar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho diciendo:

“Oh Dios!, ten compasión de este pecador”.

Os digo que este bajó a su casa justificado, y aquel no. Porque todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido».

Palabra de Dios

Consagración al Espíritu Santo

Recibid ¡oh Espíritu Santo!, la consagración perfecta y absoluta de todo mi ser, que os hago en este día para que os dignéis ser en adelante, en cada uno de los instantes de mi vida, en cada una de mis acciones, mi director, mi luz, mi guía, mi fuerza, y todo el amor de mi corazón.

Yo me abandono sin reservas a vuestras divinas operaciones, y quiero ser siempre dócil a vuestras santas inspiraciones.

¡Oh Santo Espíritu! Dignaos formarme con María y en María, según el modelo de vuestro amado Jesús. Gloria al Padre Creador. Gloria al Hijo Redentor. Gloria al Espíritu Santo Santificador. Amén

Buscarte solo a Ti

Buscarte solo a Ti

Hoy Señor, te presento los frutos de mi vida, todos ellos no valen ni a los ojos de los hombres, ni a los tuyos… Te los presento porque Tú has venido a salvar lo que estaba perdido… porque las obras de mis manos no valen nada, pero Tú Señor llamas a nuestra puerta y cuando entras todo lo dejas lleno de Ti… y en eso está nuestra esperanza, en que Tú vienes a salvar lo que estaba perdido, y lo salvas….      

SEÑOR, que todo lo que late en mí sea una acción de gracias continua… qué toda mi miseria se convierta por Tú Amor en Amor a los otros… Qué todas las pruebas, las humillaciones las reciba como de Ti para ir a Ti sin nada, vacía de todo orgullo y de otro apoyo que no seas Tú, porque solo Tú acoges a aquellos que sabemos de nuestra pobreza… solo Tú, conociéndonos como nos conoces, nos Amas así como somos con ternura infinita…

Rosario Aguilar

Jesús, sumo y eterno sacerdote

Señor Jesús, presente en el Santísimo Sacramento, que quisiste perpetuarte entre nosotros por medio de tus Sacerdotes, haz que sus palabras sean sólo las tuyas, que sus gestos sean los tuyos, que su vida sea fiel reflejo de la tuya.

Que ellos sean los hombres que hablen a Dios de los hombres y hablen a los hombres de Dios.
Que no tengan miedo al servicio, sirviendo a la Iglesia como Ella quiere ser servida.

Que sean hombres, testigos del eterno en nuestro tiempo, caminando por las sendas de la historia con tu mismo paso y haciendo el bien a todos.

Que sean fieles a sus compromisos, celosos de su vocación y de su entrega, claros espejos de la propia identidad y que vivan con la alegría del don recibido.

Te lo pido por Tu Madre Santa María: Ella que estuvo presente en Tu vida estará siempre presente en la vida de Tus sacerdotes. Amén.

¡¡¡QUE TE AMEN MUCHO, MADRE!!!

Sobre el escándalo

Estad atentos de no escandalizar. El escándalo es feo porque hiere la vulnerabilidad del Pueblo de Dios, hiere la debilidad del Pueblo de Dios, y muchas veces estas heridas se llevan para toda la vida.

Es más, el escándalo, no solo hiere, sino que es capaz de matar: matar esperanzas, matar ilusiones, matar familias, matar muchos corazones… Cuántos cristianos alejan a la gente con su ejemplo, con su incoherencia: la incoherencia de los cristianos es una de las armas más fáciles que tiene el diablo para debilitar al Pueblo de Dios y para alejar al Pueblo de Dios del Señor. Decir una cosa y hacer otra. 

Papa Francisco